sábado, 15 de julio de 2017

El Budismo Tibetano es satanista





El Budismo Tibetano es satanista, por el Padre Federico, S.E.

I.-

Acabo de llegar a Lachunn. Los paisajes son hermosos. Hay cascadas inesperadas, montañas imponentes, nieves eternas y, al menos en esta época, una vegetación admirable. Dios se lució tanto al crear estos parajes que debimos detenernos varias veces para sacar fotos y hacer algunas breves filmaciones con el celular, que ya estamos compartiendo en el canal de Youtube que unos amigos hispanos acaban de crear (maradentronet).

Los paisajes acá son de película. Alguna gente aquí también es de película… pero de terror. Al menos, en general, y bajo ciertos importantes respectos.

Sirva esta como la primer crónica de la misión en lo que dimos en llamar “el lugar maldito”, lo cual no es un título publicitario sino una realidad, que de a poco iremos desentrañando en la presente y subsiguientes crónicas.

II.-

Que conste y que quede claro: el budismo tibetano es satanista. Y lo es, al menos, por un incontestable motivo: el budismo tibetano adora a los demonios.

Expliquémonos… En términos teóricos, es un punto incontestable que el budismo tibetano aspira a lograr la armonía con los demonios. Esto está fuera de toda duda a tal punto que hasta el mismo Kapstein, en su introducción al Budismo Tibetano publicada recientemente por la Universidad de Oxford, lo dice sin ambages (les debemos la cita ya que el libro no lo tenemos a mano pero es de fácil acceso).

Hace unas semanas, estaba en el avión leyendo el libro recién citado y la compañera de asiento, que era una vietnamita budista que viajaba como peregrina del vacío (no del Absoluto, como León Bloy) al rito de algún Rimpoche (monje importante), se puso contenta y me empezó a hablar pensando que yo era budista.

Le dije que de ninguna manera lo soy, a lo que me replicó preguntándome cuál era entonces el motivo por el que estaba leyendo un libro sobre el budismo tibetano. Le dije que precisamente estaba estudiándolo para poder mostrarles más claramente a los budistas que ellos viven en el error y que la Verdad es Jesucristo. Se quedó un poco admirada, pero eso fue el inicio del diálogo, que no tuvo nada de trivial o cotidiano, sino que versó exclusivamente sobre religión y terminó con una aceptación de parte de ella, aunque no exclusivista aun, de Jesucristo.

El coloquio con la vietnamita, casualmente casada con un gobernante comunista que le transmitió un gran odio a Norteamérica, alcanzó un punto crítico cuando le cité aquel pasaje de Kapstein que dice que los budistas deben buscar la armonía con los demonios. Acto seguido, le presenté la enseñanza católica al respecto que precisamente nos ordena lo contrario, esto es, hacerle la guerra a los diablos. Ella, profesando un pacifismo inimaginado, me respondió que a nadie le podemos hacer el mal y que con nadie podemos enfrentarnos, ni siquiera con los diablos.

Bastó esto para confirmarme que el satanismo está doctrinalmente arraigado en la misma médula del budismo tibetano.


III.-

Alguno quizás pensará que esto fue un mero exabrupto de una pasajera vietnamita, mas no es así. Ella expresó, como pudo, algo por muchos sabido: el budismo tibetano busca amigarse con los demonios.

El comercio de los budistas con los demonios es congruo con su filosofía (falsa) de procurar la armonía y compasión con todo ente sentiente (los diablos, stricto sensu, no sienten pero sus potencias naturales les permiten un conocimiento mayor que el sensible). A la vez, esta contrahecha amistad es concorde, como ya apuntamos, con el pacifismo o no-violencia que pregonan. Es así que el enfoque de la compasión pacifista es suficiente para que los budistas aspiren a la amistad con los demonios. Al menos, esta fue la intuición profunda de la pasajera vietnamita, que profesaba un budismo tan raigal que la llevaba a viajar desde Vietnam a Sikkim para no-sé-qué evento de no-sé-qué rimpoche.

Ahora bien, en lo que respecta a la relatio con los ángeles caídos, el enfoque generalizado de las plebes budistas es el temor visceral y, en segundo lugar, la petición de beneficios temporales.

En otros términos, los budistas tibetanos, o al menos muchísimos de ellos, adoran a los demonios para aplacar la ira de estos y verse protegidos.


IV.-

Es momento de contar algún testimonio concreto para que nadie se crea que hablamos de meras teorías. Conste que no estamos entrando en ningún academicismo -de grado o posgrado-, sino que exponemos la cruda y triste realidad del mundo tibetano.

En Lachunn, nos alojamos en la casa de nuestro “amigo” Tenzig, que es hijo de un lama casado (no todos los monjes profesan celibato). La casa de nuestro anfitrión es exponente claro del tradicionalismo tibetano de la aldea. Su familia conserva rigurosamente las tradiciones budistas desde hace muchas generaciones.

Cuando entré a su casa -que es hotel, como la mayoría-, lo primero que me mostró fue el “puya room”, esto es, la pieza de los rituales. No lo podemos llamar oratorio ya que estrictamente no oran. Los puya room son básicamente todos iguales. Igualmente tenebrosos.

Tenzig me contó que los ritos los ayudan a protegerse de los demonios. Y conociendo el paño, tuvimos el presente diálogo, parte del cual grabé con el celular (lo aclaramos para responderle a un lector que nos juzgaba de “noveleros”).  Transcribimos lo esencial…

-                     “Los rituales nos protegen de los espíritus malvados”.

-                     “¿De los demonios?”

-                     “Sí, exactamente”.

-                     “¿Cómo hacen Uds para protegerse de los demonios?(1)”

-                     “Les hacemos ofrendas”.

-                     “¿Uds les hacen ofrendas a los demonios para adorarlos?”

-                     “Sí, para adorarlos”.

-                     “¿Qué tipo de ofrendas les hacen?”

-                     “Les ofrecemos todo lo que ellos nos pidan”.

-                     “¿Y sacrificios de animales?”

-                     “Sí, también. En nuestra casa, le ofrecemos a los demonios (o al demonio de nuestra casa) un yak por año”. El yak es un animal de la zona. “Primero, le ofrecemos el yak a los demonios y luego se lo ofrecemos a los dioses”.

Notemos el orden metafísico y de prioridades: primero, se honra a los demonios, luego a los dioses. Es cierto, certísimo, que los dioses no existen pero no deja de ser muy significativo que privilegien honrar a los demonios antes que a los, por ellos reputados, dioses.

Terminemos estas líneas, que ya se hicieron largas, recordando aquello que enseñaba el Aquinate (Comentario al Credo, a. 1, n. 20):

“[Todo el esfuerzo del demonio] consiste en hacerse adorar  por  los hombres y en que le ofrezcan sacrificios: no es que  se deleite en un perro o en un gato que le  sean ofrecidos, sino que se deleita en que a él se  le rinda reverencia como a Dios, por lo  cual dijo al mismo  Cristo (Mt 4, 9):  “Todo esto te daré sí postrándote me adoras".  Por esta misma razón entraban los demonios en los ídolos y daban las respuestas para ser venerados como dioses. Salmo 95, 5: “Todos los dioses de las  naciones son demonios".  Y el Apóstol dice en I Cor 10, 20:  “¡Pero si lo que inmolan los gentiles, lo inmolan a los  demonios, y no  a Dios!”

Recemos por la conversión de los lamas y para que ellos, una vez exorcizados y bautizados, vengan a re-convertir al Accidente apóstata.

Padre Federico, S.E.

Misionero en la Meseta Tibetana

12-V-17, en las vísperas del

glorioso Centenario de Fátima

(1) En la zona, tienen una absurda creencia budista según la cual cada familia budista tiene un demonio que la cuida a lo largo de las generaciones.

Fuente: InfoCatólica.

martes, 11 de julio de 2017




El Lucis Trust formalmente conocido como Lucifer Publishing Company también conocida como Lucius Trust, Lucifer Trust. Fue formada en 1922 por Alice A. Bailey (1880-1949), tercera presidenta, inglesa radicada también en Estados Unidos, quien es considerada la "suma sacerdotisa" de la Sociedad Teosófica y fiel discípula de Madame Blavatsky (Helena Petrovna Blavatsky).

En principio surge con el supuesto de manejar los libros de Bailey. Pero pasó a ser la organización que imprime y disemina oficialmente el material de Naciones Unidas, como a su vez casi todo material New Age.


En la actualidad es una poderosa ONG, que cuenta con un "estatus consultivo" por lo que tiene representación en la ONU, y en el Consejo Económico y Social de esté. Cuenta con gran influencia sobre poderosos empresarios y lideres nacionales alrededor del mundo.


Lucis Trust es manejada a través de una junta internacional de fideicomisarios entre cuyos miembros se puede contar a John D. Rockefeller; Norman Cousins; Robert S. McNamara; Thomas Watson, Jr. (IBM, Embajador de EE.UU en Moscú); Henry Clausen, masón grado 33, Gran Maestro del rito del Distrito Sur Escocés y a Henry Kissinger. Esto uniría a la organización de Bailey al Council on Foreign Relations (CFR), al Bilderberg Group, y al Trilateral Commission.


La organización a su vez tiene como objetivo la educación. Lucis Trust dirige el Triangles in Education, que con el apoyo de otros grupos "hacen algunas contribuciones para crear los fundamentos de una nueva educación". De acuerdo a Bailey esto es el trabajo para un New Group of World Servers "un grupo de obedientes trabajadores y servidores de la PALABRA". Siendo la palabra el voluminoso trabajo ocultista de Djwhal Khul.


"Está agresivamente involucrado en promover la ideología globalista mundial". Le presta apoyo económico a el Arcane School, World Goodwill, Triangles, Lucis Publishing, Lucis Productions, Lucis Trust Libraries, y al New Group of World Servers.


Fuente: Metapedia.

San Agustín, textos sobre el Demonio





1. TENTACION/AGUSTIN

A) Ayuno y tentación

Seleccionamos algunos pensamientos de San Agustín acerca de las tentaciones, tomados de diversas obras del Santo

a) CRISTO, DEFENSA EN LA TENTACIÓN

1. Lección de la Victoria de Cristo ¿Por qué clama e] Señor diciendo: Desde el cabo de la tierra clamo a ti cuando se angustia mi corazón?' (Po. 60 3) Cristo habla en nombre de toda su Iglesia, que, repartida por todo el mundo, vive en medio de gran gloria y de grandes tentaciones. Peregrinos somos y, por lo tanto, sufrimos en el camino; luchadores que no son coronados hasta después de la victoria. Por eso, Cristo se angustia en nombre nuestro y pide que no le abandonemos, porque quiso prefigurarnos en su cuerpo a nosotros, que somos cuerpo suyo, y por ello murio para resucitar después. Uno de los momentos en que tomó nuestra persona fue cuando quiso ser tentado en el desierto. '"Cristo era tentado por el diablo y en Cristo eras tentado tú, porque Cristo tomó tu carne y te dió su salvación, tomó tu mortalidad y te dió su vida, tomó de ti las injurias y te dió los honores, y toma ahora tu tentación para darte la victoria. Si fuimos tentados en El, vencimos también al diablo en El. ¿Te fijas en que Cristo es tentado y, sin embargo, no consideras su triunfo? Mírate a ti tentado en El y conócete a ti vencedor en El. Pudo impedir al demonio que se le acercara, pero, de no ser tentado, no te hubiese dado la leccion de la victoria.

2. El secreto de la victoria "No te entrañe, pues, si en medio de la tentación clama desde las confines de la tierra. Pero ¿por qué no es vencido, In petra exaltasti me: Me pondrás en una roca inaccesible... pues tú eres mi refuglo, la torre fuerte frente al enemigo (ibid., 3 ). No es vencido, porque está fundado sobre piedra. Sobre piedra está edificada también la Iglesia (Mt 16 18), piedra que resiste los embates del viento y de las aguas, como Cristo resiste al demonio. Clamemos, pues, que nuestra voz también se oirá, porque estamos edificados sobre piedra.

3. Cristo, esperanza nuestra Deduxisti me... Habite yo para siempre en tu tabernaculo; me acogeré al amparo de tus alas (ibid., 5). Si no fuera El nuestra esperanza, no nos hubiera guiado; nos guía Él mismo como camino y nos lleva hacia El como a la patria. ¿Por qué? Porque es nuestra esperanza. Y ¿cómo es nuestra esperanza? Lo acabáis de oír. Porque fue tentado, padeció, murio y resucitó. Y cuando leemos todas estas cosas pensamos y decimos: No nos perderá Dios, ya que su Hijo fue tentado, muerto y resucitado por nosotros. No nos despreciará Dios a nosotros, por quien no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos. Si, pues, Cristo se ha hecho nuestra esperanza, debemos ver en El nuestro trabajo y nuestro premio: el trabajo en su pasión y el premio en su resurrección. Tenemos, por tanto, dos vidas: una la de ahora y otra la que esperamos. Aquélla nos es conocida, ésta no; soportad, pues, la que padecéis y alcanzaréis la que aún no tenemos. ¿Cómo se soporta? No siendo vencidos por el tentador. Cristo con sus trabajos, sus tentaciones, su padin y su muerte, te señala la vida en que te desenvuelves; con su resurrección te enseñará la vida adonde irás".

4. Cristo, torre de refugio Torre fuerte frente al enemigo (ibid., 4). Me rodean angustias por todas partes, clama la Iglesia. Los paganos se amotinan y me envidian, porque han sido vencidos. Los herejes se disfrazan con el nombre de cristianos. Dentro de mí mismo, la cizaña oprime al trigo. Por todas partes surgen tentaciones. Pero no me abandona el que es la piedra en que me apoyo, y aunque el diablo me ponga continuamente asechanzas, El es la torre en que me refugio. "Cristo es la torre, El es el castillo contra el enemigo, porque es la piedra sobre que fue edificada la Iglesia. ¿Temes ser herido por el diablo? Refúgiate en la torre, que nunca llegarán allí los dardos de Satanás.. Allí estarás defendido y seguro. Mas ¿cómo puedes refugiarte en la torre? Corporalmente no; no te canses buscándola de ese modo, no vayas a desfallecer en la tentación. La torre la tienes delante de ti. Recuerda a Cristo y entra dentro de ella. Y ¿cómo lo recordarás para entrar en la torre? Pues pensando, cuando tengas que padecer algo, que El padeció primero, y meditando que padeció para morir y después resucitar. Piensa después que a ti te espera el mismo fin y ya te encuentras dentro de la torre... Desde allí lanza tus flechas para herir al enemigo y vencerle. ¿Qué flechas? La palabra de Dios, tu fe, tu esperanza y tus buenas obras. Mira que no te digo que estés en la torre holgazaneando, y que eso te baste para que los dardos del enemigo no te alcancen. ¡Trabaja allí también! ¡No paren tus manos! Tus obras buenas son espadas que derriban al adversario" (cf. Enarrat. in Ps. 60,3-5: PL 36,274).

b) DOS ÉPOCAS, DOS VIDAS AYUNO/AGUSTIN-SAN CUA/PASCUA/2-VIDAS: Vemos al Señor, antes de su muerte, tentado por el demonio y ayunando rigurosamente durante cuarenta días Le vemos otros cuarenta días, glorioso, comiendo y bebiendo con sus apóstoles. He aquí dos épocas que representan nuestra vida. Vida de tentación y de penitencia la primera, que si se parece a la de Cristo, nos llevará a la segunda vida, la vida gloriosa para comer con El en su misma mesa del cielo El ayuno es propio de la tribulación, del combate, porque los que se preparan para la lucha, de todo se abstienen (1 Cor. 9,25). Nuestro alimento abundante es la esperanza de la paz, que gozaremos perfecta cuando nuestro cuerpo cuya redención esperamos, se revista de inmortalidad. Pero ahora, alegres en la esperanza, padecemos en la tribulación (Rm 12,12)" (Serm 263,4: BAC, Obras 7, p.452; PL 38, 1211).

C ) CRISTO, NECESITADO Y RICO POBRE/J-NECESITADO: Cristo, en el desierto, no quiere convertir las piedras en pan; en cambio, en Caná cambia el agua en vino. "Su poder era el mismo, pero entonces le tentó Satanás, y Cristo no quiso hacer el milagro... Tuvo hambre por propia dignación, parque ello era propio de la humildad. Tuvo hambre de pan, como cansancio en el camino, como vimos después a la salud herida y a la vida muerta... Si contestó al tentador, fue para enseñarnos a contestarle, porque el jefe pelea para que los soldados aprendan... Sin embargo, no hizo lo que el tentador pedía para despreciar sus deseos, pues este tentador no se vence si no se le desprecia". En Caná, Cristo hace milagros, en el desierto padece hambre. "Ahí teníais a Cristo repartiendo bienes, conoced ahora a Cristo necesitado. Aquí es pobre, allí era rico; porque es pobre, habla y nos dice: Tuve hambre y sed, estuve desnudo, fui peregrino, me hallé en la cárcel... Es rico y pobre a la vez: rico como Dios, y como hombre, mísero". "¿Y tú? ¿Eres rico o pobre? Muchos me contestan: Pobre, y dicen la verdad. Pero yo conozco a ricos que tienen algo y, sin embargo, padecen necesidad'. Tienen, sí, mucho oro y mucha plata, pero, ¡ay!, ojalá se dieran cuenta de que son pobres... Por mucho que tengas tú, que eres rico, eres mendigo de Dios. Ven conmigo a la oración y te lo demostraré. Allí estás pidiendo ¿Cómo? ¿No eres pobre y pides? Es más, pides pan, ¿o acaso no rezas y dices: El pan nuestro de cada día dánosle hoy? (Mt. 5,11). Si pides el pan diario, ¿qué eres? ¿Pobre o rico? Pues entonces escucha a Cristo, que te dice: Dame a mí de lo mismo que yo te di ¿Qué es lo que trajiste cuando llegaste al mundo? Tú, criatura, te encontraste todo lo que yo creé. Nada trajiste, nada te llevarás de aquí. ¿Por qué, pues, no das de lo que es mío? Tú estás lleno de todo, y el pobre no tiene nada. Atended a vuestros principios. Los dos nacisteis desnudos. Sí, tú también naciste desnudo, pero te has encontrado muchas cosas, ¿o es que acaso trajiste algo? Te pido de lo mío; da y te devolveré. Yo he sido tu acreedor, conviérteme en deudor" (Serm 123,2.4 y 5: BAC, Obras 10, p.628 ss; PL 38,685).

d) CRISTO, MODELO 1. De humildad San Agustín, comentando los versículos 10 y 11 del salmo 90: No te llegará la plaga ni se acercará el mal a tu tienda, pues te cometerá a sus ángeles para que te guarden en todos tus caminos, dice que esta tienda es la santa humanidad. ¿Cómo puede padecer en ella después de tantas bendiciones ? Habéis oído recitar el salmo, pero también habéis oído el evangelio, y él os podrá dar la respuesta. ¿Para qué fue bautizado? Para darnos ejemplo. Previendo que pudiera existir algún soberbio que, creyéndose mejor que los ya bautizados, menospreciase recibir este sacramento, ahí tienes, para darle ejemplo, a Cristo bautizándose. Y el siervo no ha de ser de mejor condición que su amo.

2. En las tentaciones Después del bautismo ayunó y fue tentado. "Pudo no padecer hambre, pero entonces ¿cómo hubiera sido tentado? Y si El no hubiese vencido al tentador, ¿dónde ibas tú a aprender a luchar con el diablo?" Contemplemos la primera tentación. Cristo pudo convertir las piedras en pan ¿No fueron sus manos fuentes de pan el día de la multiplicación? ¿No nos lo da a diario, sin que apreciemos esta cotidiana maravilla, precisamente por su uso de cada día? ¿No podía haber hecho incluso de las piedras hijos de Abrahán? ¿Mt. 3,9). "¿Por qué, pues, no lo hizo? Para que aprendieras a contestar al tentador, y si alguna vez en medio de tus apuros le vieses acercarse y sugerirte. Si eres cristiano, si perteneces a Cristo, ¿por qué te abandona? ¿No debe acudir en tu ayuda?, tú sepas contestarle: ¡Tam bien el médico saja y parece que maltrata, pero no hace daño!" Podría creerse que se olvidaba de San Pablo, pero no le abandonaba, cuando, no queriendo curarle sus padecimientos, le garantizaba la asistencia de la gracia suficiente (2 Co 12,7-9).

3. Fortaleza en la tentación "También podríamos decirle al médico cuando nos receta un sinapismo: Me resulta muy molesto. ¡Quítemelo' Y el medico responde: No; hace falta más; de lo contrario no te curarás. El médico no accede al gusto del enfermo, porque atiende a su salud... Por lo tanto, hermanos, sed fuertes y si en medio de los contratiempos oís la voz que os dice ¿Por qué no te envía Dios un cuervo como a Elías?, o se os aduce aquello de jamás vi abandonado al justo, ni a su prole mendigar el pan (Ps. 36,25), contestadle al diablo: Cierto que dice eso la Escritura, pero yo tengo un pan que tú desconoces. ¿Qué pan? Escucha al Señor (Mt. 4,4): No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. ¿Pan la palabra de Dios? ¡Sí! Yo soy el pan que bajó del cielo (Jo. 6,41). Ya has oído la lección de cómo debes responder a Satanás". "Pues ¿y si te tentase diciendo: Ya que eres cristiano, debes obrar los prodigios que otros han hecho? Desear tal cosa sería tentar a Dios, y muchos se han arrepentido por ello, como Simón el Mago". "Le gustó el poder de los milagros y no le agradó la humildad del que los hacía. Por eso el Señor, dirigiéndose a un discípulo que quiso seguirle maravillado por sus milagros y por el poder de obrarlos, viéndole soberbio y muy ajeno a buscar la senda de la humildad, le dijo que las raposas tenían cuevas y las aves del cielo nidos, pero que él carecía de una piedra para reclinar su cabeza (Mt. 8,20). Del mismo modo, los hijos del Zebedeo pidieron los primeros puestos (Mt. 20,21). "Ambicionaban el poder y no sabían que se consigue por la humildad y la pasión... ¿Cómo, pues, pensáis en la grandeza de mi reino, sin imitar mi humildad?" No tentemos, pues, a Dios queriendo milagros (cf. Enarrat. in Ps. 90,6 y 7: PL 36,1165).

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2. SAS/AGUSTIN-SAN

B) El demonio San Agustín trata incidentalmente, en diversas ocasiones, del demonio, de su naturaleza y de su modo de tentar. Presentamos a continuación dos o tres aspectos de este misterio de la persona del demonio analizados por el Santo con su profundidad acostumbrada. Este tema aparece desarrollado principalmente en De civitate Dei, contra los gentiles adoradores de los demonios, y en su Líber contra manichaeos, quienes afirmaban la malicia substantiva de Satanás.

a) EL DEMONIO, SER BUENO, PERO CAÍDO CIUDADES-2/AGUSTIN-SAN SAS/PERFECCIÓN: Antes de que comencemos a tratar de la creación del hombre, quisiera decir algo de los ángeles "y su sociedad con los hombres, para que veáis que no existen cuatro ciudades, dos de ángeles y dos humanas, sino únicamente dos, a saber, la que está constituida por los hombres y ángeles buenos y la que esta formada por los hombres y ángeles malos" (De civ. Dei 12,1,1: PL 41,347-355).

1. Naturaleza buena, pero voluntad mala Los ángeles buenos y malos no se diferencian porque estén dotados de diversas naturalezas, sino por su propia voluntad, "porque los unos quisieron permanecer constantemente en el que es el bien común a todos, a saber, Dios en su eternidad, verdad y caridad; y los otros, deleitándose en su propio poderío, como si ellos fuesen su propio bien, se apartaron del superior, común y beatífico, para buscar el propio, y apreciando la fastuosidad de su excelencia en lugar de la excelsa eternidad, la astucia de la vanidad en vez de la verdad certísima, los deseos de cada uno y no la caridad individual, tornáronse engañadores, soberbios y envidiosos. Su felicidad consistía en unirse a Dios. Por lo tanto, habremos de entender que su desgracia estribaba en no permanecer en esta unión. Así, pues, si preguntáis por qué los unos son felices, se os contestará con razón: Porque están unidos a Dios. Y cuando preguntéis por qué aquellos otros son desgraciados, se os responderá con razón también: Porque no están unidos a Dios, puesto que no hay otro bien con el que las criaturas racionales e intelectuales puedan ser felices sino Dios". No todas las criaturas pueden ser felices, por ejemplo, las piedras ni los leños; "pero la que puede serlo no lo será nunca por sí misma, ya que fue creada de la nada, sino por Aquel que la creó; si lo consigue, es feliz; si la pierde, desgraciada. En cambio, Aquel que tiene la felicidad en sí mismo y no en otro, nunca podrá ser desgraciado, porque no puede separarse de si mismo" (ibid., 2).

2. Perfección de la naturaleza angélica del demonio "Decíamos que bien inconmutable no lo es sino el único, verdadero y bienaventurado Dios, y todo cuanto El hizo es, sin duda, un bien, porque procede de El, pero mudable, pues no salió de El, sino de la nada. Las criaturas no son ciertamente bienes sumos, puesto que Dios lo es mayor. Sin embargo, lo son muy grandes, aunque mudables, y pueden alcanzar la felicidad adhiriéndose al Bien inconmutable el cual de tal modo es el suyo, que sin El necesariamente son desgraciadas". No creáis que son de mejor condición que nosotros las criaturas que no pueden conocer la desgracia porque tampoco diremos que los miembros del cuerpo son más felices que el ojo por el hecho de que no pueden quedarse ciegos. Es más noble la naturaleza que puede padecer y alcanzar la felicidad que la que no puede padecer ni ser feliz. "Siendo esto así, aquellas naturalezas creadas en una excelencia tal que, aunque mudables, pueden conseguir la felicidad uniéndose al bien inconmutable, y que sólo siendo felices llenan una indigencia que nada logra colmar sino Dios, esas naturalezas, si no se unen a El, son viciosas. Todo vicio daña a la naturaleza, y por ello es contra naturam. Por lo tanto, el que no se une a Dios y el que vive unido no se diferencian por su naturaleza, sino por el vicio del primero". El vicio es malo; la naturaleza, buena. El ojo es hermoso; la ceguera, triste. "Este mismo defecto de los ángeles malos, que al no permanecer unidos a Dios les perjudica, como perjudica a la naturaleza todo vicio, nos demuestra manifiestamente que Dios les dió una naturaleza tan perfecta, que les daña el no estar con E1" (ibid., 3).

3. Naturaleza y malicia "La Sagrada Escritura los llama enemigos de Dios, porque se oponen a El, no por su naturaleza, sino por sus vicios, aun cuando ciertamente no dañan a Dios, sino que ellos se dañan a sí mismos..., y no precisamente por otra razón, sino por la que corrompió el bien de su naturaleza. No es esta naturaleza la enemiga de Dios; lo es su maldad, porque lo malo se halla en oposición a lo bueno. Y ¿quién negará que Dios es el sumo bien? Por lo tanto, el vicio es contrario a Dios como la maldad a la bondad". "No hay ningún mal que pueda perjudicar a Dios, sino sólo a las naturalezas mudables y corruptibles, cuyo mismo vicio es testimonio de su bondad, porque, si no fuesen buenas, el vicio no podría dañarlas. ¿Qué otra cosa hace el mal cuando les perjudica, sino robarles la integridad, la belleza, la salud, el poder y todo lo que suele disminuir y borrar en las naturalezas buenas?" "El vicio no puede darse en el sumo bien, pero tampoco puede existir más que en el bien. El solo bien puede existir; el solo mal, nunca, porque hasta las mismas naturalezas que por defecto de su mala voluntad se han visto viciadas, en cuanto viciadas son malas; en cuanto naturalezas, buenas" (ibid., c.3: 350-351).

4. El secreto de la felicidad angélica "Así, pues, la causa verdadera de la felicidad de los ángeles consiste en que están unidos al ser por excelencia. Y si buscáis la causa de la desgracia de los ángeles malos, encontraréis que consiste en que se han separado del que es sumo bien, volviéndose hacia sí mismos, que no son tales. Y ¿cómo se llama este vicio, sino soberbia? El pecado es el principio de la soberbia (Eccli. 10,15). No quisieron refugiarse dentro de su fortaleza (Ps. 58,10), Y los que hubieran sido grandes uniéndose al que es sumo, al preferirse a sí mismos, llegaron a ser casi nada. Este es el principal defecto, la máxima necesidad y el vicio mayor de su naturaleza, que fue creada no para ser suma, pero sí para gozar de la felicidad de que disfruta el que lo es. Por haberse apartado de El, no sólo no gozarán de ninguna felicidad, sino, lo que es peor, se volverán desgraciados".

5. La mala voluntad carece de causa eficiente MAL/CAUSA-EFICIENTE: "La mala voluntad es la causa del mal, y ella a su vez no tiene causa..., porque no hay una primera voluntad mala que crease malas voluntades". "No es que exista un ser inferior que haya creado las voluntades malas; es que la voluntad creada apeteció perversa y desordenadamente los seres inferiores". Dos voluntades contemplan una misma hermosura corporal; la una se sostiene pura, la otra peca, ¿quién tiene la culpa? "¿Qué ha ocurrido allí ? Que la una ha querido faltar a la virtud de la castidad, y la otra no" (ibid., c.6: 353-354). "Nadie busque la causa eficiente de una mala voluntad, porque no encontrará causa eficiente, sino deficiente... Separarse del que lo es todo para inclinarse a lo que es menos, es el comienzo de la mala voluntad. Y querer encontrar la causa de estas defecciones, que en realidad no son eficientes, sino deficientes, es lo mismo que pretender ver las tinieblas u oír el silencio... Nadie me exija que sepa lo que yo sé que ignoro..., y todo aquello que no consiste en una realidad, sino en su privación, no puede decirse ni entenderse, como no sea sabiendo que no se sabe" (ibid., c.7: 355-356).

b) CIENCIA DEL DEMONIO

1. Ciencia sin caridad El nombre de demonio daimones según los clásicos (Platón en el Cratylo y Lactancio en sus Institut. 1.2), se deriva de ciencia o sabiduría. El demonio en realidad era sabio, pero la ciencia hincha y la caridad edifica (1 Cor. 8,1), lo cual quiere decir que la ciencia no aprovecha si no va unida a la caridad. "Los demonios tienen ciencia, pero sin caridad, y por ello están tan hinchados y soberbios que desean se les tributen, y, en cuando pueden, trabajan por conseguirlo, los honores divinos y el servicio de la religión, que no ignoran deben concederse sólo a Dios. No comprenden bien los hombres, hinchados también de una soberbia inmunda y parecidos en su falsa ciencia a los demonios, cuánto aprovecha la humildad de Dios, que apareció en forma de siervo, contra aquella soberbia de Satanás, que se había aprovechado del género humano por haberlo éste merecido" (De civ, Dei 9,20: PL, 41, 273 ) "Los demonios lo sabían muy bien, y por eso cuando veían al Señor revestido de nuestra carne, decían: ¿Qué te importa a ti de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a perdernos antes de tiempo? (Mt 1,24; Mt. 8.29). Con sus palabras demostraban su ciencia y su falta de caridad. Temían el castigo que les amenazaba y no amaban su justicia.

2. Su conocimiento limitado de Cristo "(Cristo) se les dió a conocer en la medida que El quiso, y tanto quiso cuanto convino. Pero se dió a conocer no sólo a los ángeles santos, que disfrutan de una eternidad participada, en cuanto que el Verbo de Dios está con ellos, sino a aquellos de cuya tiránica potestad vino a liberar a los predestinados para su reino y gloria veraz y verazmente sempiterna". "Se dió a conocer a los demonios no por la fe, que limpia los corazones, que es vida eterna, luz inconmutable que ilumina a los buenos, sino por ciertos efectos temporales de su poder y señales ocultísimas de su presencia que podían ser percibidas por los sentidos de aquellos espíritus malignos". En alguna ocasión juzgó oportuno suprimir esta luz y ocultarles la verdad, y por eso tentaron al Señor para conocer si era Hijo de Dios o no (ibid., c.21: 273-274).

3. Ciencia angélica "Esta ciencia de lo corporal y terrenal que hincha a los demonios es despreciada por los ángeles buenos, y no porque ellos ignoren todas estas cosas, sino porque tienen en tal estima a la caridad de Dios, que les santifica, y por la cual arden en santo amor hacia lo bello, no sólo incorpóreo, sino inconmutable e inefable, que desprecian todo lo que está debajo de ella y que no es Dios, incluso a sus mismas personas, para gozar totalmente, por ser buenos, del bien por el que ellos lo son". "Conocen certísimamente todo lo temporal y mudable, porque ven en el Verbo de Dios, por el cual se hizo el mundo, todas las causas... Los demonios no contemplan en la Sabiduría de Dios las causas eternas y en cierto modo cardinales de los tiempos, sino que adivinan las cosas con su experiencia, mucho mayor que la de los hombres, guiándose por ciertas señales ocultas para nosotros. En ocasiones se permiten incluso anunciar el futuro, pero muchas veces se equivocan por completo". Una cosa es conjeturar lo temporal basándose en lo mudable, y otra "prever los cambios de los siglos, apoyados en las leyes eternas e inconmutables de Dios, que viven en su sabiduría y en la voluntad divina, certísimas y potentísimas sobre todo" (ibid., c.22: 274).

C) EL DEMONIO, ESPÍRITU DE LAS TINIEBLAS Dios es luz y era El no hay tiniebla alguna (1 Io. 1,5). "¿Qué es la luz sino la caridad? ¿Quién podrá explicar estas palabras de otro modo?... Oye al apóstol Juan, que acabamos de citar y que a continuación dice: Dios es caridad (ibid., 4,8). Por lo mismo que Dios es luz, Dios es caridad, y, por lo tanto, la caridad es la luz que se difunde en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado... El que aborrece a su hermano está en tinieblas (1 Io. 2,11). Esas son las tinieblas en que el demonio y sus ángeles cayeron por soberbia... Ellos y el diablo se separaron de la luz y del calor, y, queriendo subir con soberbia y envidia, están ahora envueltos en dureza de hielo" (Ep. 140,22: PL 33,561). ________________________________________________

3. AG/INTERIORIDAD INTA/AG: Debemos tratar de vivir su enseñanza respecto del "Maestro interior" y comprender mejor lo que fue su inmenso aporte ofrecido a la Iglesia: el descubrimiento de la interioridad. Es decir, el descubrimiento de que todo el mundo de la revelación evangélica tiene su lugar privilegiado en el corazón del hombre, y de que el corazón del hombre está en relación con el corazón de todos los hombres, con el cuerpo de la Iglesia. San Agustín es maestro de interioridad y de eclesialidad. (·MARTINI-3.Pág. 19) ........................................................................

4. /Lc/08/21:Con sorprendente agudeza concluye San Agustín en una homilía: "Os ruego, hermanos míos, paréis mientes, sobre todo, en lo dicho por el Señor, extendiendo su mano hacia los discípulos: éstos son mi Madre y mis hermanos; y al que hiciere la voluntad de mi Padre que me ha enviado, ése es mi padre, y mi hermano y mi hermana. ¿Por ventura, no hizo la voluntad del Padre la Virgen María, que dio fe y por la fe concibió y fue escogida para que, por su medio, naciera entre los hombres nuestra salud, y fue creada por Cristo antes de nacer Cristo de ella? Hizo por todo extremo la voluntad del Padre la Santa Virgen María, y mayor merecimiento de María es haber sido discípula de Cristo que Madre de Cristo; mayor ventura es haber sido discípula de Cristo que Madre de Cristo. María es bienaventurada porque antes de pedirle llevó en su seno al Maestro. Mira si no es verdad lo que digo. Pasando el Señor seguido de las turbas y haciendo milagros, una mujer exclama: "Bienaventurado el vientre que te llevó" (/Lc/11/27); y el Señor, para que la ventura no se pusiera en la carne, responde: Bienaventurados más bien los que oyen la palabra de Dios y la ponen en práctica. María es bienaventurada porque oyó la palabra de Dios y la puso en práctica, porque más guardó la verdad en la mente que la carne en el vientre. Verdad es Cristo, carne es Cristo. Verdad en la mente de María. Carne en el vientre de María, y vale más lo que se lleva en la mente que lo que se lleva en el vientre". Sermón 25.Obras de S.Agustín, VII. BAC, Madrid 1950 ........................................................................

5. CÁNTICO-NUEVO Sermón 34, 1-3. 5-6: CCL 41, 424-426. Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles. Se nos ha exhortado a cantar al Señor un cántico nuevo. El hombre nuevo conoce el cántico nuevo. Cantar es expresión de alegría y, si nos jijamos más detenidamente, cantar es expresión de amor. De modo que quien ha aprendido a amar la vida nueva sabe cantar el cántico nuevo. De modo que el cántico nuevo nos hace pensar en lo que es la vida nueva. El hombre nuevo, el cántico nuevo, el Testamento nuevo: todo pertenece al mismo y único reino. Por esto, el hombre nuevo cantará el cántico nuevo, porque pertenece al Testamento nuevo Todo hombre ama; nadie hay que no ame; pero hay que preguntar qué es lo que ama. No se nos invita a no amar, sino a que elijamos lo que hemos de amar. ¿Pero, ¿cómo vamos a elegir si no somos primero elegidos, y cómo vamos a amar si no nos aman primero? Oíd al apóstol Juan: Nosotros amamos a Dios, porque él nos amó primero. Trata de averiguar de dónde le viene al hombre poder amar a Dios, y no encuentra otra razón sino porque Dios le amó primero. Se entregó a sí mismo para que le amáramos y con ello nos dio la posibilidad y el motivo de amarle. Escuchad al apóstol Pablo que nos habla con toda claridad de la raíz de nuestro amor: El amor de Dios -dice- ha sido derramado en nuestros corazones. Y, ¿de quién proviene este amor? ¿De nosotros tal vez? Ciertam ente no proviene de nosotros. Pues, ¿de quién? Del Espíritu Santo que se nos ha dado. Por tanto, teniendo una gran confianza, amemos a Dios en virtud del mismo don que Dios nos ha dado. Oíd a Juan que dice más claramente aún: Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él. No basta con decir: El amor es de Dios. ¿Quién de vosotros sería capaz de decir: Dios es amor? Y lo dijo quien sabia lo que se traía entre manos. Dios se nos ofrece como objeto total y nos dice: «Amadme, y me poseeréis, porque no os será posible amarme si antes no me poseéis.» ¡Oh, hermanos e hijos, vosotros que sois brotes de la Iglesia universal, semilla santa del reino eterno, los regenerados y nacidos en Cristo! Oídme: Cantad por mí al Señor un cántico nuevo. «Ya estamos cantando», decísd Cantáis, sí, cantáis. Ya os oigo. Pero procurad que vuestra vida no dé testimonio contra lo que vuestra lengua canta. Cantad con vuestra voz, cantad con vuestro corazón, cantad con vuestra boca, cantad con vuestras costumbres: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Preguntáis qué es lo que vais a cantar de aquel a quien amáis? Porque sin duda queréis cantar en honor de aquel a quien amáis preguntáis qué alabanzas vais a cantar de él. Ya lo habéis oído: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Preguntáis qué alabanzas debéis cantar? Resuene su alabanza en la asamblea de los fieles. La alabanza del canto reside en el mismo cantor. ¿Queréis rendir alabanzas a Dios? Sed vosotros mismos el canto que vais a cantar. Vosotros mismos seréis su alabanza, si vivís santamente. ....................................

6. PEDRO-JUAN/AG JUAN-PEDRO/AG DISCIPULO-AMADO /Jn/13/23 /Jn/19/26 /Jn/20/02 /Jn/21/07/20

Pedro es mejor, Juan más feliz De los Tratados sobre el Evangelio de Juan (In Io. Ev. Tract. 124, 4)

Y entre estos dos apóstoles, Pedro y Juan, ¿quién no se mueve a preguntar por qué el Señor amó más a Juan, habiendo sido más amado por Pedro? Pues en todos los lugares en que san Juan se menciona sin expresar su nombre, para darse a entender dice que le amaba Jesús, como si él solo fuera amado, para distinguirle por esta señal de los otros, a quienes sin duda amaba, ¿qué quiere decir con esto sino que era el más amado? [...] Sin embargo, si nos proponemos indagar cuál de los dos era mejor, el que amaba más o el que amaba menos a Cristo, ¿quién dudará en contestar que el que más amaba? Y si preguntamos cuál de los dos era mejor, el que es más o el que es menos amado por Cristo, no dudaremos afirmar que el que más amado por Cristo. En la primera de las comparaciones propuestas, Pedro es antepuesto a Juan; mas en la segunda Juan aventaja a Pedro. Por eso propongo una tercera: ¿cuál de los dos es el mejor, el que ama menos a Cristo que su condiscípulo, pero es más amado de Cristo, o el que ama más a Cristo, pero es menos amado por Cristo? Aquí se detiene la respuesta y crece la dificultad. Por mi parte, con facilidad daría esta respuesta: que es mejor el que más ama a Cristo, y más feliz el que es más amado por Cristo [Quantum autem ipse sapio, meliorem qui plus diligit Christum, feliciorem vero quem plus diligit Christus, facile responderem].

Visto en: https://sites.google.com/site/leersindescargar/padres-de-la-iglesia/el-demonio-san-agustin

sábado, 8 de julio de 2017

Entrevista al vocero de los exorcistas italianos


Fray Paolo Carlin 


Quien abre la puerta al demonio «lo paga muy caro»

Según el sacerdote exorcista la principal tarea del demonio es hacer creer a la gente que no existe, pero una vez desenmascarado, se revela en toda su obscenidad y maldad.

(PortaLuz/InfoCatólica) El italiano Paolo Carlin, nacido en Roma, hoy con 54 años de edad, es un sacerdote capuchino, doctor en teología moral y desde el año 2014 exorcista oficial en las diócesis de Ravenna-Cervia y Faenza.

El Padre Paolo es también coordinador en Italia, vocero, de la Asociación Internacional de Exorcistas  y acaba de publicar sus experiencias en el libro «De cura obsessis» (La atención al poseído), sobre cuyos contenidos ha conversado con el portal InTerris en la siguiente entrevista que Portaluz reproduce aquí, traducida al español.

¿Padre Carlin, hemos pasado  de una cultura que inculcaba miedo al demonio -mencionado casi en todos los sermones-, a una suerte de subestimación, casi como si el diablo fuese un asunto del medioevo, una fábula para asustar a los niños? ¿Es realmente así?

La realidad del diablo es la de un ángel.  Más allá de todo lo que pudiere decirse de él, es un ser espiritual; como testimonian los Evangelios, de los que el Magisterio de la Iglesia toma esta verdad. Pero es un ángel caído y por lo tanto es un tentador, un impostor, no un portador de la luz y la verdad, sino de la mentira y el engaño. Es el mayor mentiroso.  Por esto es normal que su principal tarea cotidiana sea provocar que la gente crea que él no existe. Más allá de la mayor o menor consideración que se tenga de él, el hecho es que existe y –según comprobamos los exorcistas-  una vez desenmascarado, se revela en toda su obscenidad y maldad. Esto no depende de la cultura, mentalidad o filosofías. Que se hable o no de ello, puede depender de una cierta sensibilidad, pero la Escritura da testimonio de esto. Jesús fue el primer exorcista y vino para ayudar al hombre a luchar contra el Enemigo (de Dios).

Halloween, el cine de terror, algunas letras de canciones, incluyen referencias demoníacas implícitas o explícitas. A veces nos parecen un entretenimiento inofensivo, ¿pero esconden riesgos reales?

Como todas las acciones satánicas, se presentan como algo bello, inocuo, incluso deseable o útil. Por cierto hay opciones reales que el hombre puede hacer y son puertas de acceso -más o menos evidentes-  para una acción «extraordinaria» en la vida de una persona. Halloween es una de esas fiestas que exaltando lo pagano, luego vincula a una devoción con los espíritus; y cuando se habla de espíritus y energías, entramos en una lógica mágico-esotérica que oculta y abre la puerta al Diablo. Pero también hay realidades menos obvias que conducen al esoterismo, como algunas películas de terror o de magia: pienso en Harry Potter, Crepúsculo o alguna otra serie de televisión.

¿Incluso Harry Potter tiene contenido esotérico, peligroso?

Es todo sobre la magia y la magia nunca es buena. Si se desea utilizar poderes y espíritus, que no son parte de las facultades del hombre, entramos en el ámbito de lo preternatural y entonces adquirimos una lógica, una manera de pensar, supersticiosa; el hombre busca un poder más allá de su propia naturaleza y esto es un acto de soberbia que atrae al demonio. Es una rebelión contra Dios que nos dice: En tu naturaleza humana te ayudo, siempre y cuando reconozcas tus límites. Y aquí abro un paréntesis...

Adelante...

Acusan a la Iglesia de estar en contra del progreso humano. Esto no es en nada cierto, toda vez que la ciencia permanece en el ámbito de aquello que es de la naturaleza humana. Si tratamos de tener poderes, facultades que no son naturales, preguntémonos: ¿de dónde sale este poder?

Los recientes casos de robos de hostias consagradas han vuelto a encender el proyector sobre un tremendo fenómeno como es el de las misas negras. ¿Qué opina?

Es una de las pruebas de que existe Satanás. Si no existiera, ¿de qué serviría? El propósito es precisamente adorar a Lucifer manifestando desprecio a la Hostia consagrada, en directa contraposición a la fe cristiana y la obra de Jesús. No son adoradores de un fantasma, son personas que deliberadamente han optado por el mal, para adorar al ser espiritual maléfico. Estas Hostias profanadas les sirven para hacer ritos contrarios a los de la Iglesia. Los satanistas tienen símbolos, signos, rituales, cuyo fin es ofender a Dios y adorar al diablo, que no es omnipotente. Quienes lo adoran consiguen las facultades que desean, pero lo pagan muy caro, con sus vidas, porque Satanás tiene un solo objetivo: destruir al hombre, impedirle alcanzar la vida eterna, porque es envidioso.

¿Cómo se puede reconocer una posesión demoníaca, para distinguirla de los trastornos psiquiátricos?

Siempre hablamos de posesión, pero en realidad también existe la obsesión (maligna), o pensamientos recurrentes (puestos por el maligno) -que es algo distinto de los pensamientos obsesivos psiquiátricos-, pero que son altamente depresivos, que conducen al suicidio. Obviamente que para distinguir  es fundamental la ayuda de los médicos. Luego están las vejaciones que son verdaderos y reales flagelos al cuerpo, a la salud: síntomas, arañazos, contusiones, golpes, como le sucedió al Padre Pio, incluso con enfermedades incurables. Las posesiones son las que producen más titulares, pero cuando se identifican los signos, el Enemigo queda al descubierto. Son más peligrosas las tentaciones que mueven a tomar decisiones que corrompen el alma, por el pecado que ciertos actos involucran. Por lo demás el diablo puede tomar posesión del cuerpo pero no del alma. Es como un perro atado a una cadena. Debemos hacer todo lo posible por permanecer lejos del pecado, pues nos une a esa cadena.

(…)

¿En su labor de exorcista ha sentido miedo? ¿Alguna experiencia de lucha física con el diablo, como le ocurrió a Padre Pio?

El luchador no es el exorcista sino la persona atacada. Por desgracia en el imaginario pesan las escenas de las películas, pero no es así. Es la fe junto con la oración lo que aleja al Enemigo. Pero, dado a que el exorcista está en la vanguardia (de la lucha), también puede padecer ataques de Satanás. Puesto que todos somos tentados, para alejar las tentaciones y no caer en la trampa del pecado, necesitamos tener la luz del Evangelio. Nadie está excluido, el exorcista no es un highlander y mucho menos un mago.

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=29866

viernes, 7 de julio de 2017

Libro De cura obsessis




Cómo reconocer y derrotar al diablo.

El libro del capuchino Paolo Carlin para intervenir en casos de posesión diabólica y acompañar a las personas con problemas espirituales.


El Padre Gabriele Amorth -del cual en septiembre se cumple el primer aniversario de su muerte- repetía con frecuencia: "El diablo puede ganar las batallas. Incluso importante. Pero la guerra nunca ". Y de Amorth, el padre Paolo Carlin -miembro de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos- llevó a cabo a la vanguardia en la lucha contra el diablo, es de hecho el portavoz oficial de los Exorcistas internacionales.

La larga experiencia en el discernimiento de las situaciones de obsesión y posesión demoníaca se pone ahora a disposición de los lectores en De obsessis cuidado, un manual teórico y práctico real para estudiar y tratar de evitar el riesgo de tomar con un tema de la superficialidad que muchos hablan pero que pocos conocen las verdaderas implicaciones. Como Carlin mismo escribe en la Introducción: "La experiencia pastoral ha demostrado que la superstición y la magia conviven con el progreso científico y tecnológico ... Las prácticas supersticiosas y mágicas toman su valor mediante la compra de una pátina de credibilidad científica, lo que sugiere conexiones con la medicina, la psicología, la psiquiatría, la computadora ... en la cara de esta realidad, el alcance de nuestro trabajo es ofrecer algunas referencias y criterios útiles para defenderse y para reconocer el inmenso mar abigarrada de engaño que malas obras, y algunos medios de defensa y liberación de sus ataques encubiertos o manifiesta en nuestras vidas ". 

Ir al sitio Edizioni San Paolo  

domingo, 25 de junio de 2017

El arzobispo de Burgos advierte contra las «espiritualidades alternativas»




En su mensaje para hoy, domingo 25 de junio, el arzobispo de Burgos, monseñor Fidel Herráez Vegas, llama a los católicos a tener cuidado con las “espiritualidades alternativas”. Pretende con ello responder así a algunas dudas y ofrecer criterios de discernimiento de ofertas que pueden tentar a los creyentes y, al final, apartarlos de la verdadera fe.

El prelado explica que en un mundo secularizado y con un ritmo de vida estresante surge en muchas personas “el anhelo de una experiencia espiritual que aporte sentido y calor a su existencia”. Por ello no es extraño que proliferen métodos como el yoga o el zen, y otras técnicas vinculadas a la Nueva Era (New Age), con carácter místico y esotérico.

Sin pretender condenar lo que supone “el ansia de espiritualidad, que brota de lo más íntimo de las personas” y que es una reacción ante nuestra cultura, monseñor Herráez alerta frente al riesgo de emplear estos métodos en contextos católicos, siendo posible que “bajo un ropaje cristiano se oculte una espiritualidad no cristiana”, lo que “se puede prestar a confusión”.

Por ello, el arzobispo burgalés llama a saber diferenciar la oración cristiana de otras cosas, como ya ha hecho en varias ocasiones el papa Francisco en su predicación. Porque la oración en la New Age no es otra cosa que “ampliar la propia conciencia aspirando a la fusión con la divinidad, con la naturaleza o la energía cósmica, en el fondo con algo impersonal. Ello normalmente provoca el encerrarse en uno mismo y el alejamiento de los demás”.


Finalmente, monseñor Herráez invita en su carta semanal a “desarrollar más la práctica de la oración, desde la tradición espiritual y mística cristiana”. Porque, como dice el papa Francisco, “una sesión de yoga jamás podrá enseñar a un corazón a ‘sentir’ la paternidad de Dios ni un curso de espiritualidad zen lo volverá más libre para amar”.

Por su interés, reproducimos a continuación el mensaje del arzobispo de Burgos.

La espiritualidad cristiana y las «nuevas espiritualidades»
Esta semana deseo comentar un tema que está alcanzando una notable actualidad en nuestra sociedad y que también tiene repercusiones en nuestra vida eclesial. De hecho algunas personas me han hecho llegar sus dudas e incertidumbres y considero una obligación mía, como pastor de la diócesis, ofrecer a todos los católicos una palabra de discernimiento y unos criterios que les permitan emitir un juicio de valor.
 El fenómeno al que me refiero es la proliferación de «nuevas espiritualidades» o «espiritualidades alternativas». Aunque pueda parecer paradójico, resulta lógico que en nuestra sociedad secularizada, externamente caracterizada por la increencia y la indiferencia ante el hecho religioso, surja en muchas personas el anhelo de una experiencia espiritual que aporte sentido y calor a su existencia. Es comprensible, dado el estilo de vida dominado por el estrés, la competitividad, el hastío, el anonimato, la soledad… Y dada también la dimensión espiritual, reconocida o no, de los seres humanos.
Por eso muchos recurren a métodos como el yoga o el zen, procedentes del hinduismo o del budismo, de la sabiduría oriental y vinculados frecuentemente al movimiento denominado «New Age», Nueva Era, que en sus diversas manifestaciones es también un «conjunto de creencias y prácticas místico-esotéricas, que se ofrece como una experiencia espiritual consoladora y benéfica para los insatisfechos ante el materialismo y el racionalismo deshumanizante del mundo occidental». No podemos condenar ni minusvalorar el ansia de espiritualidad, que brota de lo más íntimo de las personas; muestra además la insuficiencia de un modelo cultural y social dominado por el racionalismo, la técnica y el consumo, que muchas veces anulan la dimensión transcendente del ser humano.
 También en encuentros de oración o talleres de meditación, ofrecidos en centros católicos o en grupos eclesiales, se recurre al yoga o al zen. Puede suceder que bajo un ropaje cristiano se oculte una espiritualidad no cristiana, que pretende ir más allá de las religiones, también de la religión cristiana; y en el mejor de los casos se puede prestar a confusión. La espiritualidad cristiana tiene unas características que deben ser diferenciadas, vividas y conservadas con claridad. Determinadas prácticas corporales pueden ayudar a la oración. Pero no pueden oscurecer lo peculiar de la oración cristiana, que es, en palabras del Papa Francisco cuando la diferencia de otras prácticas «pseudoreligiosas», la oración «en serio», «la oración de adoración al Padre, de alabanza a la Trinidad, la oración de agradecimiento, también la oración de pedir cosas al Señor, pero la oración desde el corazón».
La «nueva espiritualidad» es usada frecuentemente como una terapia para solucionar el malestar sicológico o emocional y para lograr la serenidad, y la paz interior. Para ello intenta ampliar la propia conciencia aspirando a la fusión con la divinidad, con la naturaleza o la energía cósmica, en el fondo con algo impersonal. Ello normalmente provoca el encerrarse en uno mismo y el alejamiento de los demás. De este modo se difumina la conciencia, la libertad, la responsabilidad y la capacidad de amar. Es la «espiritualidad del espejo», de la que también nos advierte el Papa, por la que uno se mira y se ilumina a sí mismo, pudiendo quedarse en su propio bienestar y armonía interior. La espiritualidad cristiana, por el contrario, vive de una relación personal con Alguien que, por propia iniciativa, nos ha amado el primero. Esta relación se vive siempre en el seno de la Iglesia y se abre con generosidad a las necesidades de los demás.
Las dos últimas solemnidades litúrgicas nos lo muestran con claridad. En la fiesta de la Santísima Trinidad, como os decía hace un par de semanas, celebramos un Dios vivo que se dirige a nosotros de modo personal como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es un Dios con rostro y con nombre. El domingo pasado celebrábamos el día del Corpus Christi, fiesta de la Eucaristía, que hace presente al Jesús muerto y resucitado por nosotros, y que a la vez nos abre al encuentro con el hermano necesitado. El cristiano reza como un hijo que se dirige confiado al Padre que es tierno y misericordioso; se siente unido a Jesús en su mediación sacerdotal; se sabe movido por el Espíritu Santo y se siente empujado a celebrarlo con los otros, con la Iglesia, en la liturgia y en el amor «de obras y de verdad». Ese es el tesoro que permanentemente debemos cuidar y profundizar.
Las comunidades cristianas, y cada uno de nosotros, deberíamos desarrollar más la práctica de la oración, desde la tradición espiritual y mística cristiana. A ello os animo gustosamente, pues, como dice el Papa Francisco, «una sesión de yoga jamás podrá enseñar a un corazón a “sentir” la paternidad de Dios ni un curso de espiritualidad zen lo volverá más libre para amar».
+ Fidel Herráez, arzobispo de Burgos

 http://infocatolica.com/blog/infories.php/1706231231-el-arzobispo-de-burgos-pide-d

domingo, 18 de junio de 2017

Constelaciones Familiares, desde una perspectiva católica


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Por: Julio Vega Hazas | Fuente: info-ries.blogspot.com

El estudio ha sido realizado por Julio de la Vega-Hazas, sacerdote español del Opus Dei, doctor en Teología y licenciado en Derecho, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), y autor del libro El complejo mundo de las sectas (Grafite, Bilbao, 2000). Puede visitarse el blog de RIES en http://info-ries.blogspot.com/.

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Es una paradoja, pero lo cierto es que, para quienes estudiamos las sectas, la cuestión más incómoda es la primera de todas: qué es una secta. Si se contrasta con la realidad, cualquier definición que se dé resulta inapropiada, pues siempre encontrará grupos que no encajan con ella. El diccionario no ayuda demasiado. De las tres acepciones del término que recoge la última edición del Diccionario de la Real Academia Española, la última -"conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que el hablante considera falsa"- queda descartada para nuestro propósito: secta sería todo el mundo menos quienes comparten mi fe. La segunda hace honor al origen de la palabra: "doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra". Secta era, efectivamente, lo que se seccionaba, pero es evidente que con esto sólo abarcamos una parte de nuestro objeto de estudio. Queda la primera: "conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica". Pero es demasiado genérica, y en la práctica se podría aplicar a cualquiera: todos, hasta los más escépticos, están de un modo u otro adheridos a una parcialidad religiosa o ideológica. Se entiende bien así lo resbaladizo del concepto, y el que nos sintamos mucho más a gusto describiendo tal o cual grupo que intentando dar un concepto de secta.

Más claro es el hecho de que el estudio de las sectas se mueve en el terreno de lo religioso; o, si se prefiere así, lo religioso o cuasi-religioso. Lo ideológico podrá dar muestras de un comportamiento sectario -lo da muchas veces-, pero este calificativo va mucho más allá que el de adjetivar sectas. Es otro terreno de estudio. De todas formas, en ocasiones sigue siendo difícil la catalogación; o sea, discernir si una entidad es de carácter religioso o no. Cuando se aplican esquemas preconcebidos, esto da lugar a paradojas. Con frecuencia se tiene la idea de que una secta no es más que la tapadera de un negocio a costa de unos incautos. Pero pueden verse hoy algunos montajes que se presentan con una cara comercial y un cierto tufillo de fondo religioso, y lo curioso es que son estigmatizados si se les aplica la etiqueta de secta, mientras que si no se ve más que un negocio son considerados como algo moderno y digno de consideración. Esto sucede con frecuencia si nos adentramos en el territorio de influencia de la mentalidad New Age. A caballo entre lo ideológico y lo religioso, si se considera lo primero es un exponente de modernidad; si es lo segundo, resulta que es una deleznable secta.

Este es el resbaladizo terreno en el que hay que adentrarse si se quiere clarificar qué es una organización llamada "Constelaciones Familiares" (en adelante CF). Se presenta como un método de psicoterapia familiar que se desarrolla en sesiones tanto grupales como individuales. Todo en ella gira en torno a una persona, la de su creador y actual líder: Bert Hellinger. Entender al creador es la mejor manera de poder hacerse una idea precisa de la criatura, algo que de antemano podemos decir que no es sencillo.

Bert Hellinger nació en 1925 en el seno de una familia católica tradicional alemana. La fe de su familia evitó que el joven Bert fuera seducido por la ideología nazi, al contrario que muchos de sus coetáneos. Soldado desde 1942, parece que siendo prisionero de guerra en Bélgica maduró su vocación religiosa. Tras sus preceptivos estudios, fue ordenado sacerdote y enviado como misionero a Sudáfrica entre los zulús, donde desplegó una gran actividad. Su crisis hay que situarla a finales de los 60, y en ella parece que fue decisiva su asistencia a un cursillo ecuménico organizado por unos anglicanos. Éstos traían una especie de fenomenología empirista aplicada para reconciliar contrarios, y dejaron una profunda huella en Hellinger. Todas sus semblanzas coinciden en decir que en 1970 abandonó el sacerdocio. Hubiera sido más exacto o más completo decir que abandonó su fe, movido por unas personas que también carecían de ella. Influyó también esa marcada reacción alemana de postguerra que recelaba de todo lo que sonara a obediencia incondicional y adhesión sin fisuras a unas ideas.

Con 45 años vuelve a Alemania. Trae consigo esa mentalidad fenomenológica, una profunda impresión del contraste entre la fuerte cohesión familiar africana y la situación europea, y el deseo de seguir resolviendo problemas humanos. Allí decide buscar en la psiquiatría lo que piensa no haber encontrado en la religión. Se traslada a Viena; allí estudia psicoanálisis y se casa con Herta, su primera esposa. No parece que quedara del todo satisfecho con la escuela vienesa que tenía a Freud como principal figura, pues en 1973 se traslada al país que se había convertido en la nueva vanguardia de la psiquiatría: Estados Unidos. Allí se interesa por las nuevas tendencias centradas en aspectos relacionales, que van a influir en sus propuestas.

De entre las varias corrientes que le influyeron, destacan dos. La primera es el llamado Análisis Transaccional, creado por Eric Berne. Se trata de un derivado del psicoanálisis, según el cual cualquier conducta disfuncional tiene su origen en decisiones autolimitadoras tomadas en la infancia a raíz de los mensajes transmitidos por los padres. El individuo crea de este modo lo que Berne llamaba el "guión vital", y la obvia tarea del psicoanalista es aflorarlo y modificarlo para extirpar las disfunciones. Hellinger acepta este origen familiar, pero lo atribuye a traumas familiares -no necesariamente de los padres- que pasan a formar parte del inconsciente colectivo familiar.

La segunda corriente es la Terapia Gestalt, creada por el matrimonio Fritz y Laura Perls. Es un método que lleva la fenomenología a la psicoterapia. Viene a decir que los elementos básicos que determinan el estado de una persona son la situación presente y los nudos de relaciones. La tarea del terapeuta es ayudar a que el cliente (aquí se prefiere a "paciente") tome conciencia de su verdadera realidad en función de esos elementos, y la acepte. Sólo así podrá éste afrontar y superar sus problemas, liberarse de bloqueos -por ejemplo, los producidos por trasladar la responsabilidad de sus actos a sujetos colectivos-, asumir de modo satisfactorio su propia personalidad y eventualmente cambiar lo que necesite ser cambiado. Hellinger se vio atraído por el método de esta psiquiatría fenomenológica, aunque resultaba para su gusto demasiado individualista.

Con estas influencias y alguna más, como la de Arthur Janov -sus ideas son el prototipo de sistema que atribuye al trauma infantil todo trastorno psíquico-, Hellinger volvió a Alemania. Pero no le debió parecer que su formación era completa, pues pocos años después, en 1979, vuelve a Estados Unidos para enriquecer sus conocimientos. Estudia allí varios sistemas de terapias familiares y alguna otra cosa como la hipnoterapia, una terapia que, como su nombre mismo señala, está basada en la hipnosis. Si los años 80 son para Hellinger los de la culminación de su formación y de inicio de la práctica, los 90 serán los de su triunfo. Publicó varios libros que tuvieron muy buena aceptación en el mundo académico, y se hizo un nombre en ese mundo. En 2000 crea el Hellinger Institute.

En su método, la Terapia Sistémica Familiar, ya aparecía la expresión "constelaciones familiares". Básicamente sus elementos ya han sido delineados: la armonía familiar se rompe con acontecimientos traumáticos que se incorporan a una especie de inconsciente colectivo familiar y repercuten en sus miembros, incluso cuando ya han transcurrido varias generaciones. En sesiones preferentemente colectivas con familiares, se trata de hacer aflorar todas los hechos generadores de ruptura, asumirlos y recomponer la armonía familiar necesaria para la salud psíquica personal, de forma que el entorno familiar vuelva a ser una verdadera "constelación" armónica, a semejanza de las estelares.

Hasta aquí, lo que encontramos no tiene mucho que ver con el mundo de las sectas. Se trata de una escuela más de psicoterapia, todo lo discutible que se quiera, pero no muy diferente a otras. Es sabido que el mundo de la psicoterapia no es inmune a influencias de religiones orientales, particularmente del budismo, pero Hellinger no parecía acusarlas demasiado. Personalmente se declaraba seguidor de Heidegger, algo bastante lógico si se piensa que el filósofo alemán tradujo la fenomenología a metafísica. Pero el ateísmo de Heidegger es inherente a su sistema de pensamiento. Con Heidegger no hay cabida para religión alguna.

Sin embargo, algo ha alterado toda esta trayectoria. Si se abre la página web de CF se encuentra una descripción general de un método psicológico de terapia sin más connotaciones. Pero al margen, aparece una breve cita firmada por "Osho". Éste no es ningún psiquiatra, sino el gurú hindú Bhagwan Shri Rajneesh (como siempre en estos casos, es un nombre adoptado- las dos primeras palabras significan "señor bendito"-: el verdadero es Chandra Mohan Jain). Es un pseudónimo casi póstumo, pues lo asumió al final de sus días -falleció en 1990-, y utilizado debido sobre todo a que el nombre de Rajneesh se manchó mucho en vida, particularmente en Estados Unidos, de donde fue expulsado en 1985. Su mensaje era el tradicional del ramo -meditación, yoga, supresión de la sensibilidad, panteísmo de fondo-, pero eso contrastaba con la permisividad sexual que predicaba, el lujo con que vivía -sus 93 Rolls-Royces fueron todo un símbolo- y otros aspectos oscuros. Sin embargo, tras su muerte y lavado de cara, su organización ha prosperado en la India. Hoy quedan más sus ideas -bajo su nuevo nombre- que su ejemplo. Entre ellas, una que le diferencia de otros gurús: insiste en la terapia e incluye sesiones terapéuticas de grupo. Hay alguna razón más que puede explicar por qué, entre tanto maestro oriental, el elegido ha sido Osho-Rajneesh: se situaba más cerca del budismo que la mayoría de los gurús indios; había tenido contactos con destacados exponentes New Age como el llamado Movimiento de Potencial Humano; incluía algún elemento cercano al psicoanálisis, como sostener que había que liberar la mente de represiones procedentes del pasado; e incorporaba psicoterapia occidental como preparación para la meditación.

Hellinger nunca conoció personalmente a Rajneesh. No se puede saber a ciencia cierta y con exactitud los pasos que le acercan al difunto gurú. Pero los indicios apuntan a que la historia empieza con el apogeo de la carrera de Hellinger, en los 90. A la vez que se extiende su fama, comienza un distanciamiento con el mundo académico. Introduce un método simplificado, e incorpora nociones en principio extrañas a su método y las raíces del mismo, como la identificación de esa especie de insconsciente colectivo familiar que manejaba con un etéreo espíritu o alma colectiva, o el paso de lo "sistémico" del método a la sustancia al hablar de "energía sistémica". Cuando empiezan las críticas de que no apoya sus modificaciones con ningún tipo de validación empírica, Hellinger se enroca y se vuelve huraño. Comienzan poco a poco a hacerse explícitas algunas ideas del gurú indio, como el que una de las claves para identificar y resolver problemas es reflotar el niño que todos llevamos dentro. Desde hace unos años afirma que su método conduce a "movimientos del espíritu" o "del alma": tanto la noción misma como el hecho de reconocer que no sabe cómo funciona y que lo incorpora por la vivencia de experiencias subjetivas, lo alejan casi definitivamente del mundo de la psiquiatría. Desde instancias profesionales comienzan las declaraciones calificando su método de no contrastado y no fiable, y hasta una criatura suya como el International Systemic Constallations Association termina por desmarcarse de él. En sus declaraciones más recientes ya añade "espirituales" a "constelaciones familiares", y se refiere a Dios, sólo que identificado con una fuerza cósmica al modo oriental y no al Dios personal de las religiones monoteístas.

¿Cuál es la causa de este cambio? Permanece en la mente de Hellinger, pero no es el único caso. Precisamente en los 90, otro alemán, Eugen Drewermann, se ponía de moda con sus críticas a la Iglesia católica desde el psicoanálisis; también jugaba con el inconsciente colectivo, al que atribuía la vocación. Tenía en común con Hellinger el sacerdocio católico y los estudios de psiquiatría, sólo que no quiso abandonar la Iglesia hasta hace poco. También él se refugió en una autodenominada "mística de la naturaleza" con elementos orientales. En el fondo, lo que ocurre es que no quedan muchos más refugios cuando uno abandona toda creencia tachada de dogmática, y trabaja sólo con métodos. Queda un vacío de algo que dé sentido a todo, y de una u otra manera se busca. Es posible también que influyera en este giro su segunda esposa, Marie Sophie. En cualquier caso, empieza en esta época a figurar junto a él también en el terreno profesional.

Hasta aquí, podría pensarse que se trata de un psiquiatra que se ha empapado de ideas hindúes a través de uno de sus exponentes más célebres. Pero no acaba aquí todo. En realidad, la organización de Osho -mucho más pujante hoy que cuando vivía el gurú- está fagocitando la obra de Hellinger. Las CF de nuevo cuño que promocionaba éste empezaron a poblarse de expertos que habían pasado por la autodenominada "multiversidad" del Osho Institute en Puna (India). Parece que la figura más determinante en esta invasión ha sido el alemán Svagito Liebermann, que se incorporó a CF en 1995. En un primer momento, reclutó a varias personas que, como él, tenían una licenciatura en psicoterapia o psicología. Pero no se trataba de psiquiatras simpatizantes de Osho, sino de gente de Osho con una licenciatura europea (Liebermann había conocido a Rajneesh en vida, en 1981). Es ilustrativo el caso de quien es la principal figura que trabaja en España: es una balcánica de nombre Nadia Sasumic Kalebic, pero se hace llamar Vedanta Suravi; no es sólo la adopción de un nombre indio, sino que la traducción del mismo, "sol de los vedas" -las escrituras sagradas del hinduismo-, ya habla por sí sola. Y, si la primera generación de expertos tenían una licenciatura civil reconocida, la siguiente, que está apareciendo ahora, no parece tan exigente al respecto: les basta con "graduarse" en la Fundación Osho.

Bert Hellinger cumple en 2009 ochenta y cuatro años. Sigue figurando como el impulsor y cabeza de CF, pero previsiblemente no podrá seguir al frente por mucho tiempo. Conforme declina, sus acólitos empiezan a desvelar sus intenciones. Así, en su propaganda ya empiezan a aparecer sellos con la inscripción "Osho Family Constellations", y Liebermann ya no se recata de decir que contemplan CF como un primer paso, preámbulo de la meditación. CF está así dando sus últimos pasos para integrarse en la organización de Osho, y convertirse en un elemento de captación de clientela para la misma. Por supuesto, seguirá apareciendo Bert Hellinger -con fotos antiguas-, pero como figura decorativa que da un tinte de seriedad, y nada más.

Si, a la vista de la realidad, se pregunta si CF es una secta, la mejor respuesta es que, más que una secta, se trata de una institución que en origen es un método terapéutico especializado, y actualmente está en proceso avanzado de convertirse en una sucursal de una secta hindú. Ahora bien, esta distinción no significa que haya necesariamente que cargar los males en el lado de la secta, y dar por buena cualquier psicología. De hecho, puede ser tan dañina para la persona un método psicológico o psicoterapéutico como lo pueda ser una secta. Y no siempre son realidades inconexas. Puede penetrar la doctrina de un grupo sectario en un método psicológico como aquí, pero también puede influir una psicología desenfocada en adhesiones a sectas. Un caso bastante claro al respecto es el del propio Bert Hellinger. Lo que los anglicanos aplicaron en él fue un método psicológico fenomenológico no muy distinto de la Terapia Gestalt. El resultado fue un vacío interior que dejó el camino libre para que al final se adhiriera a las doctrinas de un personaje que había dado muestras más que sobradas de carecer de equilibrio psíquico. Y en cuanto a la segunda corriente mencionada, el Análisis Transaccional, tenemos asimismo un buen ejemplo de lo que puede dar de sí la supresión de toda autolimitación con origen en los padres -o sea, cualquier educación-, con la figura de un hombre que se crió lejos de sus padres con unos abuelos permisivos que no le ponían traba alguna, y creó así su propio "guión vital": Chandra Mohan Jain, también conocido como Rajneesh, también conocido como Osho.

En el caso concreto de CF, el objetivo en principio es más limitado: recomponer armonías familiares. Básicamente consiste en una especie de juego de rol en donde los participantes asumen un papel familiar unos respecto a otros (que no suelen tener). Con el diálogo afloran los problemas -sucesos traumáticos, enemistades, carencias o lo que sea-, lo cual hace que, con el clima adecuado, se vayan situando las personas subjetivamente en un entorno familiar saneado, con la consiguiente adquisición o recuperación de la felicidad perdida. En la explicación del hecho es donde hay que situar las divergencias o, según se mire, el punto de contacto entre la psicología y la religión oriental. Para unos es una técnica que permite actuar al inconsciente colectivo; para otros, es el espíritu o energía familiar la que actúa; una tercera posición, ecléctica, identifica los dos agentes. A la hora de la verdad, tampoco importa mucho, pues, aparte de que el resultado sea el mismo, ninguna tiene fundamento. Los dos posibles elementos requieren una especie de mente, espíritu o entidad colectiva que no se sabe de dónde puede salir ni cómo puede operar. La psiquiatría actual hace tiempo que ha desechado la noción de inconsciente colectivo, creada por el discípulo de Freud Karl Jung. En cuanto a una especie de alma colectiva, la evidencia misma de la individualidad de la persona la rechaza, por mucho que se quiera hacer derivar de misteriosas percepciones del espíritu cósmico.

En contra de esto, se podrán alegar todo tipo de testimonios de que el sistema ha funcionado. Y, en cierto modo, puede que en algún caso haya dado resultados positivos. La causa es que en psicoterapia, a diferencia de otras ramas de la medicina, el placebo en ocasiones tiene efectos curativos. El mismo Freud constató algún resultado positivo al aplicar su psicoanálisis. Lógicamente, lo atribuyó a su método terapéutico. Ahora se sabe que el verdadero motivo es otro, por lo demás muy acorde con el sentido común. El simple hecho de buscar ayuda y de contar todo lo que uno lleva dentro contribuye a la salud mental en más de un caso. Más que probablemente la aplicación específica del psicoanálisis de Freud fue un estorbo -y serio- a su propia pretensión. El motivo, en última instancia, es que el método no procede de una mecánica, sino de una antropología, de una visión de hombre. Y la de Freud era desastrosa: un animal movido en última instancia por las tendencias sexuales, al servicio de las cuales está incluso la personalidad (si podemos traducir así el ego freudiano). Seguir por ese camino significa polarizar la vida en el sexo, con lo que se ponen en bandeja los trastornos obsesivos y se abre la puerta a otros no menos destructivos de la personalidad.

Hellinger, al parecer, vivió una época de aprendizaje profesional que le sumergió en un mundo empírico de sistemas. Cuando delimitó el suyo, surgieron las preguntas sobre las causas de todo. Necesitaba una antropología, y no parecía muy dispuesto a retomar la que en su día había abandonado. Ahí encontró a Osho. Unas cuantas de las cosas que sostenía (algunas aprendidas a su vez de fuentes occidentales) encajaban bien con el mundillo de raíz psicoanalítica en el que hasta entonces se desenvolvía: papel del inconsciente, superación de experiencias traumáticas represivas, aceptación del yo, el entorno social -y particularmente familiar- en la configuración de la personalidad. Con otros elementos, también es cierto, como el clásico tema hindú de disolver el yo en el espíritu cósmico, no había esa sintonía. En realidad, había alguna cosa poco compatible con la terapia sistémica, como -además de lo anterior y en contradicción con ello- esa especie de individualismo extraño como meta que propugnaba llegar a un estado en el que uno esté por encima de toda institución, incluida la familiar. Pero el caso es que adoptó sus ideas, y éstas han acabado por disolver poco a poco su sistema, y en cierto modo a él mismo.

Con todos estos elementos, se puede tener una cierta idea del efecto que pueden tener las sesiones de CF. En primer lugar, hay que ver la naturaleza del problema. No es lo mismo acudir con un problema más bien superficial que con uno de más calado. Si se trata, pongamos por caso, de que a uno le desquicia su suegra, puede que dé cierto resultado; pero si lo da, es porque enfrentarse con esa situación y tratar de comprender a la otra parte -representada en alguien- ayuda a resolver ese tipo de situaciones, no porque actúe una vaga energía cósmica familiar. Si quien acude está afectado por un trastorno -que siempre trastorna asimismo la vida familiar-, puede deducirse fácilmente que, en el mejor de los casos, saldrá igual de mal que ha llegado: es impensable que un "tratamiento" de este estilo remedie un trastorno bipolar o una esquizofrenia paranoide. Si son problemas derivados de conductas inmorales -bien por ser su autor, bien por ser su víctima-, las doctrinas de Osho resultarán contraproducentes. El infantilismo -eso sí, de persona inteligente- que mostró en su vida se trasladó a su enseñanza, de forma que el cliente encontrará una invitación a trivializar la cuestión de un modo u otro. Y las heridas que causa la inmoralidad no se cierran suprimiendo la moral, por mucho que se disfrace de método terapéutico revolucionario. Tampoco se cierran mostrando una nueva perspectiva de armonía cósmica en la que el mal ocupa un lugar, de forma que forme parte de una nueva experiencia liberadora. Y ese es el tipo de cosas que se deben esperar de gente que se ha formado en la Osho International Foundation.

Hoy en día el mercado de terapias de grupo está muy surtido de todo tipo de montajes. Los hay para desengancharse de vicios -alcohol, drogas, etc.-, para superar defectos de carácter, para rehabilitarse, para arreglar problemas matrimoniales y familiares. Los hay llevados por aficionados, y por profesionales -y en cualquier estado intermedio entre los dos-. Los hay de espíritu cristiano, de inspiración en un naturalismo tipo New Age, de aplicación de todo tipo de teorías psicológicas. También los hay de sectas, o, como en este caso, aprovechados por uno de estos grupos. Algunos ayudan de verdad, otros según a quién, en muchos casos venden humo, algunos son claramente prejudiciales -aparte del perjuicio que supone el alejar de lo verdaderamente eficaz-. Algunos tienen un fundamento único, otros mezclan cosas de diversa procedencia, como sucede aquí. Es indudable que, ante tanto reclamo, es necesario informarse bien, no ya para apuntarse, sino también para poder hacerse una idea y valorar bien. Lo más decisivo es la antropología que subyace en cada método propuesto. En ese sentido, poco importa, por ejemplo, que el "maestro" inspirador de la técnica sea Freud o sea Rajneesh. Pero, si se observa la etiqueta de una secta en la propaganda de cualquier actividad de este tipo, o si remite de un modo u otro a uno de esos grupos religiosos, lo que hay que hacer, y eso es mucho más fácil, es ir directamente a la información disponible sobre la secta. El resto es pura imagen de marketing. ?

http://es.catholic.net/op/articulos/1036/organizacin-constelaciones-familiares.html