jueves, 26 de mayo de 2016

Los dones de Satanás


María Livia, la supuesta vidente de Salta, imponiendo las manos.

También Satanás concede poderes a sus devotos. A veces, como el auténtico embustero que es, los destinatarios de tales poderes no comprenden inmediatamente su procedencia o no quieren comprenderla, demasiado contentos con esos dones gratuitos. Así puede suceder que una persona tenga un don de presciencia; otros, sólo poniéndose ante un folio de papel en blanco con una pluma en la mano, que escriban espontáneamente páginas y más páginas de mensajes; otros tienen la impresión de poder desdoblarse y que una parte de su ser puede penetrar en casas y en ambientes incluso lejanos; es muy corriente que algunos oigan «una voz» que a veces puede sugerir oraciones y otras veces cosas completamente distintas.
Podría continuar con la lista. ¿Cuál es la fuente de estos dones
especiales? ¿Son carismas del Espíritu Santo? ¿Son regalos de procedenciadiabólica? ¿Se trata más sencillamente de fenómenos metapsíquicos? Es preciso un estudio o un discernimiento realizado por personas competentes
para establecer la verdad. Cuando san Pablo estaba en Tiatira, le sucedió que continuamente le seguía una esclava que tenía el don de la adivinación y con esta peculiaridad suya procuraba mucho dinero a sus amos. Pero era un don de origen diabólico que desapareció inmediatamente después de que san Pablo hubo expulsado al espíritu maligno (Ac. 16, 16-18).
A título de ejemplo, reproducimos algunos pasajes de un testimonio firmado por «Erasmo de Bari» y publicado en Rinnovamento dello Spirito Santo en septiembre de 1987. Las observaciones entre corchetes son nuestras.
«Hace algunos años hice el experimento del juego del vaso sin saber que se trataba de una forma de espiritismo. Los mensajes utilizaban un lenguaje de paz y hermandad [adviértase cómo el demonio sabe enmascararse bajo apariencias de bien]. Después de algún tiempo fui investido de extrañas facultades precisamente en Lourdes, mientras desempeñaba mi misión [también este detalle es digno de destacar: no existen lugares, por más sagrados que sean, donde el demonio no pueda introducirse].
»Tenía las mismas facultades que en parapsicología se definen como extrasensoriales, es decir: clarividencia, lectura del pensamiento, diagnósticos clínicos, lectura del corazón y la vida de personas vivas o difuntas y otros poderes. Algunos meses más tarde se añadió otra facultad:
la de anular el dolor físico con la imposición de manos, aliviando o eliminando el estado de sufrimiento; ¿era quizá la llamada pranoterapia?
»Con todos estos poderes no me era difícil hablar con la gente; pero después de los encuentros esa gente quedaba aturdida por lo que yo le decía y con un sentimiento de profunda turbación porque la condenaba por los pecados cometidos, ya que los veía en su alma. Pero, leyendo la palabra de
Dios, me daba cuenta de que mi vida no había cambiado en absoluto. Seguía siendo fácil presa de la ira, lento para el perdón, propenso al resentimiento, susceptible ante la ofensa. Tenía miedo de cargar con mi cruz, tenía miedo de la incógnita del futuro y de la muerte.
»Después de una larga peregrinación y tormentosos pesares, Jesús me orientó hacia la Renovación. Aquí he encontrado algunos hermanos que han rogado por mí, y ha resultado que lo que me había sucedido no era de origen divino, sino fruto del maligno. Puedo testimoniar que he visto la potencia del nombre de Jesús. He reconocido y confesado mis pecados del
pasado, me he arrepentido, he renunciado a toda práctica oculta. Estos poderes han cesado y he sido perdonado por Dios; por eso le estoy agradecido.»
No olvidemos que también la Biblia nos proporciona ejemplos de
idénticos hechos extraordinarios realizados por Dios o el demonio. Algunos prodigios que Moisés, por orden de Dios, realiza delante del faraón, son realizados también por los magos de la corte. He aquí por qué el hecho en sí, tomado aisladamente, no es suficiente para explicarnos la causa cuando
se trata de fenómenos de esta índole.
Añado que con frecuencia las personas afectadas por trastornos
maléficos poseen «sensibilidades» particulares: entienden inmediatamente si una persona está imbuida de negatividad, prevén acontecimientos futuros, a veces tienen una notable tendencia a querer imponer las manos a personas psíquicamente frágiles. Otras veces tienen la impresión de poder influir sobre los acontecimientos del prójimo, augurando el mal con una
perversidad que sienten en sí mismas, casi con prepotencia. He visto que es preciso oponerse a todas estas tendencias y vencerlas para poder llegar a la curación.

Source:Habla un Exorcista por Gabriele Amorth

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