domingo, 24 de julio de 2016

Cartas de un demonio a otro






  • Maestro Mandinga a Juancho Mengue 

Querido sobrino y sujeto:

Has recibido mi traslado y nombramiento. Hemos recibido la noticia de tu fracaso con tu paciente el Pe­riodista, que nos ha dado disgustos y pasmo. No por tu informe su­mamente deficiente y recortado, sino por el Pateta, que mandó un informe completo de "conversión a su fe de la primera Comunión", que disgustó grandemente a Nuestro Padre de Abajo. Por supuesto que tendrás el castigo prescripto por nuestras reglas infernales; pero no ahora mismo, pues Nuestro Padre de Abajo decidió suspenderlo por ahora por la gran importancia que él asigna a tu Pa­ciente y al periodismo en general; y ha prometido suprimirlo si ob­tienes dos victorias, cosa que no pega con su falta de benignidad por cierto. El dato de que la conversión la hizo el párroco Meterete Turulato (que Nuestro Padre llama San Nadie) nos ha estremecido pues ese es el peor enemigo que tenemos en esa región del Argento. No la pone Pateta como dato cierto, lo mismo que el noviaz­go con la uruguaya Madreselva López y López, que él califica de muy muy católica y que debemos buscar en nuestro archivo, por-que nos suena el nombre. Menos mal que a pesar de su conversión subsiste su enemistad con el Comisario Barroso; según parece.

A las preguntas contestaré si acaso en mi próxima. ¿A quién se le ocurre poner al fin de un informe infeliz y manco unas cuan­tas preguntas necias?

Cordialmente. Mandinga



  • Otra carta de Maestro Mandinga a Mengue  

Te llamo " sobrino" (o sea Sobrinosujeto) porque sencillamen­te ese es nuestro parentesco espiritual. Sabrás que el Badulaque Tomás de Aquino enseñó que entre los ángeles hay algo como pa­rentesco, pues siendo así que los superiores tienen por misión "ilu­minar" a los que tienen debajo, vienen a ser como padres de ellos; pues la fusión de nociones intuitivas viene a sernos como un en­gendrar, dado que las ideas angélicas son nuestra vida. Nosotros dejamos de ser ángeles, pero no de ser espíritus. Claro que esa ca­dena de iluminaciones (que los Híbridos llamarían generaciones) procede en definitiva del enemigo Innominable Padre; pero noso­tros nos hemos alzado con ellas y somos independientes. En los , ángeles una iluminación es definitiva; en nosotros debe renovarse a tiempos, pues nuestra sustancia quedó debilitada con , la Caída, que no fue caída sino independencia de los dos Innominables. Pues bien, yo que te he iluminado la última vez prefiero llamarme "Tío" y no "Padre"; porque aborrezco esa denominación.

La pregunta acerca de lo que los Híbridos llaman "Eucaristía" es necia. La otra acerca los mismos "Híbridos" o sea Humanos ya deberías saberla: después de nuestra Caída, el Innominable Padre decidió crear de nuevo; pero ángeles no, sino una mezcolanza de espíritu y carne; o sea de animales con viento adentro, a los cuales quiso favorecer. y le fallaron peor que nosotros. Pero el Innomina­ble es sumamente testarudo y quiso crearlos de nuevo, a lo cual llamó "Redención", ocurrencia que con nosotros no tuvo. ¿Y cómo efectuó esa nueva creación? No adivinarás nunca lo estrafalario del arbitrio. ¡Mandó a la tierra al Innominable Hijo y lo hizo Híbrido; sin que dejase de ser lo que era antes (según dijo él) cosa que ni creemos ni dejamos de creer! De modo que ahora el Innominable Chico subsiste pegado a un híbrido, para escarnio nuestro, sus­tancialmente; o hipostáticamente como dicen esos bicharracos que se llaman " Teólogos".

¿Cómo me pongo a contestar tus preguntas ociosas, después de tu papelón? Porque me dice Pateta en una breve nota que estás trabajando como un tigre en la recaída de tu periodista y que por lo pronto no lo han extrañado de su Don Nadie. Bien, adelante con los faroles.

Con intenso afecto (maligno). Mandinga

P. D. Mandar datos completos sobre la Madreselva López y López.




  •  Carta de Mengue a Mandinga 


No querido tío: No creo en sus zalamerías.

He quedado dolorido y pasmado de sus dos últimas. Me extraña hayan llevado tan a mal mi "fracaso", sabiendo que las conver­siones del Innominable son sin aviso ni señal. Como si yo tuviera la culpa; y ya me anuncian castigos y todo. Mi paciente viajó con un "Dellos" y después se largó a hacer una confesión general y a leer Catecismos y cosas así, antes que yo me enterara; y no crea Ud. Pateta sea tan vivo, él lo supo por casualidad.

Nosotros sabemos que una recaída después de una "conver­sión" desas, los deja mucho más en nuestras manos, incluso se di-ce que les entran siete diablos peores que el primero (metáfora por supuesto). Pues estoy trabajando extrenuamente en eso, en la re-caída; incluso he obtenido algún resultado, pero no quiero decirle ahora.

Católico o no católico un periodista es siempre periodista. El periodismo se contrae, como una peste; e "imprime carácter", co­mo dicen.

Este zanguango no sólo sigue en su maldecido oficio. pero lo han hecho Jefe de Redactores. Como se descuide es mío. Lo ten-taré de soberbia y de anticlericalismo de! que antes adoleció.

En vez de andar con recriminaciones estúpidas, lo que deben hacer es mandarme urgentes y precisas "informaciones", todo lo que se puede hallar acerca de Madreselva López, el Ello de la Pa­rroquia Valeria, que creo es el que llaman San Nadie y el Comisario- Periodista Barroso.

Su súbdito que no lo puede tragar. Doctor Mengue




  • Mastromandinga a Mengue 


Sobrino malcriado:

Está bien que nos indiques los tres nombres. Que ibas a dejar de lado los otros seis que te han designado, lo suponíamos dada tu infernal cachaza. Paso a mandarte como debo la información que hay en el Archivo Infernal.

Que tu paciente se haya reconciliado con el Comisario Barroso, se haya abrazado, dado la mano, etcétera, nos tiene sin cuidado. De parte de tu paciente será sincera la cosa, de parte del otro, no: es de los nuestros. Pincha al tuyo que se amigue más y más, así la próxima ruptura será más tremenda; porque amigo reconciliado enemigo redoblado. Tu amigo ingenuo pensará lo que quiera, pero el otro no se va a dar: es envidioso, y sabes que la envidia es el "vicio nuestro" o sea nuestra cualidad anímica sobresaliente. Lo que envidia es esa bagatela que llaman "escribir bien", en la que sobresale el tuyo y el otro nunca ha llegado a adquirir. Es verdad que es Comisario efectivo y le han dado licencia para escribir en el Gran Diario las noticias de policía. Es súbdito nuestro probado.

De la Madreselva esperamos informes de Rosario y Río Gran-de. Que se haya puesto de novia con el periodista nos parece ni fu ni fa: ya nos arreglaremos para enrranciar eso. Pateta la da como muy muy católica o sea santulona; pero Botero desconfía y nos te­legrafía: "¡ojo!". Dentro de poco sabremos.

El Párroco de Santa Valeria, San Nadie, es de cuidado. Cuída­te ver de desapartar de él a tu paciente, pero con él no te metas, peligras un revolcón. Puede mucho. Tiene lo que los santulones lla­man santidad, un asunto muy oscuro de que te escribiré. otro día,' ' es una aproximación del Innominable con algunos mortales de un favoritismo asqueroso. Que ama a los Híbridos no se puede negar —a su manera— y al que se abre y entrega comienza a hacerle pri­vilegios, es decir, los dones que nos quitó a nosotros, con manifies­ta injusticia. Ese es uno dellos, San Nadie, que Nuestro Padre de Abajo se ha reservado a su acción, como por lo demás todo el con-junto de la mandria que fundó el Innominable Chico, y llamamos en nuestro lenguaje, la Santa Madresoltera Iglesia.

Por ahora nada más, otra vez te haré el retrato de San Nadie, que como te digo es coto de Nuestro Padre de Abajo, quien para empezar usará contra él de la calumnia. Tú ni te aproximes siquiera: es fuego.

Tuyo como siempre malamente




  • Castromandinga a Mengue Cojuela 


El hecho de que Nuestro Padre de Abajo te haya concentrado en tu Periodista, e incluso te haya dispensado por ahora 'de tus otros seis, viene del concepto que tiene de la importancia del pe­riodismo.

Tu Periodista escribió cuando era (como él decía) "agnóstico" que el periodismo era "el Cuarto Poder del Estado, el Vehículo de la Democracia y, después de la invención de la imprenta, la Magna Conquista del Espíritu Moderno". ¡Excelente! Son los tres estribi­llos que hemos creado nosotros, y que conviene propagar, repetir y vigorizar sin pausa. ¡La Libertad de Prensa! No la desprecies, es el gran comodín.

En realidad, y aquí entre nosotros, el periodismo es la Dictadu­ra del Anonimato y la Patente del Sofista. Por ejemplo, supongamos que hoy mismo, un cagatinta anónimo (que puede ser un mestres­cuela o un pistolero) escribe en su Diario Grande que a nuestro enemigo San Nadie la Mitra (o sea el Obispo) lo ha suspendido "a divinis" por un delito X; que es justamente lo que está prepa­rando contra dél Nuestro Padre de Abajo. Dicho y hecho: hoy salió la noticia, mañana de mañanita cien mil, quinientos mil o un millón de Híbridos se han tragado el "notición". Es una falsedad; pero ¿cómo la rectificará Don Nadie o la misma Mitra? No tienen me-dios. Mentid que algo queda —ahora queda más que algo. Puede desmentirlo la Buena Prensa, es decir, los míseros periodicuchos de los santulones: "¡Qué mala es la buena prensa!" dice nuestro amigo Pateta. No hay desmentido posible, si el mismo Gran Diario no lo produce; y nuestro Gran Diario tiene a gala el aforismo: "el Gran Diario no se desmiente nunca".

Puse un ejemplo ruidoso; pero el influjo del periodismo en favor nuestro es mucho mayor y más fundamental; la mentira tiene patas cortas, pero la "información" tiene zancos y motocicleta. Abre el ejemplar de hoy del Diario Grande y verás una lluvia de noticias del Vietnam, del Sinaí, de Catanga, de Etiopía, de Sudáfri­ca y qué no; también de Inglaterra, la Usa y Francia, por supuesto; pero no más que "noticias" o sea "hechos" volanderos y efímeros, y aun falsos muchas veces. Cierto, hay notas-corresponsalías de especialistas explicando los hechos y conectándolos con la Histo­ria, mas ¿qué diablos deja todo eso en la mente de los híbridos, sino confusión, ligereza, dispersión, pérdida de tiempo, trivialidad y casquivanería? ¿Qué relación tiene todo esto que aprende o desa­prende, no digo con su negocio esencial de la salvación eterna, sino con la tarea inevitable de ganarse el pan? Es devaneo. Con el periodismo hemos eliminado del mundo el sentido común.

Me dirás que estoy repitiendo lo que ya has leído "ad nauseam" en Menéndez Pelayo, Donoso Cortés, Kírkegor y otros pe­dantes aburridos... Verdad es que en el siglo pasado una cantidad de santulones de talento percibieron y denunciaron la verdadera naturaleza de la Prensa Diaria. Pero su realización ha superado con mucho sus previsiones, gracias a nosotros. Triunfantes somos en ese campo.

Lo gracioso es que el extraño danés Kírkegord (escribo su nombre como se pronuncia) fue el que lanzó los peores venablos contra el periodismo; y al fin de su vida ¡se volvió periodista! Una de sus paradojas es muy traída y llevada, a saber: "Si yo tuviera un hijo y una hija y mi hijo se volviera periodista y mi hija prostituta, si algún día vinieran a llamar a mi puerta arrepentidos, a mi hija le abriría, a mi hijo, no". Y tiempo más tarde, después de haber orado y meditado muchísimo, fundó un periódico "El Instante", escrito todo por él mismo, que le costó o le acortó la vida, un verdadero volcán contra la Iglesia Oficial Luterana y sus Pastores. Para noso­tros dichosa inconsecuencia, porque esa dichosa explosión de un genio deshizo el luteralismo de Dinamarca, sin sustituirlo por el ca­tolicismo. Los hombres caminan y nosotros los guiamos.

Otro caso menor fue el de Balmes: que en su juventud denun­ció la inminente corrupción de la Prensa, y en su edad prematura (a la madura no llegó) fundó tres periódicos ¡políticos!

De modo que en realidad de verdad, las loas que hace tu pa­ciente del periodismo, en nuestra época, por obra nuestra se han vuelto verdad; es realmente el Cuarto Poder, porque en los Estados a la vez débiles y tiránicos de hoy día y en la conciencia amoral y cómplice de sus gobernantes, los periódicos mandan; es realmente el aliento de lo que llaman sofísticamente "democracia" o sea la de­mocacaracia es realmente el mayor invento de la modernidad triun­fante, en favor nuestro.

A otra cosa: tu informe trasunta abatimiento; un poco al me-nos. Aunque sea un afecto tan propio nuestro, no te dejes dominar. Recita cada noche la oración al Señor de Abajo que debes saber de memoria pues yo te la he mandado.




  • Carta de Mastromandinga a Mengue Cojuelo


Querido sobrino y súbdito:

Pronto recibiré el informe de Perlimplín de Rosario sobre tu Madreselva. El del Comisario Barroso lo tenemos casi completo por Botero y Pateta. En ésta te quiero hablar de San Ignacio, o sea San Nadie. Ignacio Telmo se hace llamar.

Tiene lo que llaman "santidad" que los híbridos aprecian mu­cho, aunque deseo haya "hoy una ínfima minoría y de nosotros es una principal ruina". Esa santidad es una asimilación creciente al Innominable, por medio de algo que llaman "la gracia", que no tie­ne nada de gracioso. Eso es lo principal, y lo que les da a los inter­fectos (dudamos haya más de cinco en todo el mundo) la paz, el fervor y el poder. Eso existe aunque nosotros no acabemos de 'entenderlo.

El Pateta se cayó al suelo desmayado un día que se topó de gol pe con el San Nadie rezando el Rosario en un pasadizo del Parque Lezama. Es claro que si estaba en comunicación con la Muy Temi­da... Dice que sintió como un empujón tremendo y la vio con esa aureola de luz en el apagón gris del crepúsculo. Claro que estos dia­blos inferiores son propensos a ver fantasmas, como nosotros a crearlos; y son además unos mentirosos de todos los diablos. Pero podría ser: la Muy Temida es nuestro peor enemigo, quizás más que los Innominables. Como las moscas disparan de una hoguera, dis­paramos nosotros de esa Mujer.

La peor afrenta y vejación que estos dos nos han hecho ha si-do ponernos por encima a una mujer. La parte más imbécil de esa ralea de imbéciles que son los Híbridos, son las Mujeres. Pues el Innominable Padre tuvo el antojo de poner a esa mujer por encima de todo: "Reina y Señora de todo lo creado", dicen los Bicharracos, o sea ponerla en el mismísimo Trono usurpado a Nuestro Padre de Abajo tan injustamente. De ahí que ni siquiera podamos verla; y si fija sus ojos en uno de nosotros, tenemos que salir disparando co­mo rata por tirante. ¡Madre de Dios! Como si Dios pudiera tener madre.

Pues a esa mujer San Nadie se ha consagrado y efectivamente la adora, en el sentido que dicen los protestantes. Se dio desde mu­chacho a la imitación de un soldadote bullanguero, de Loyola, que tuvo su mismo nombre. Algo ha logrado:' no diré toda la vocinglería del otro, que fundó una orden religiosa muy original, que- ahora está en las últimas; pero éste en varias obras pías, entre ellas una Congregación de mujeres, que después de fundadas por é! van ade­lante solas. La niña de sus ojos es un orfelinato con una escuela de tipógrafos que sacan su diarito virulento LA RESTAURAC!ON. Por ahí lo vamos a agarrar, pues le tiene a esa primera fundación suya una afición desordenada; y es periodismo. Por ahí lo vamos a derri­bar: Nuestro Padre de Abajo le está preparando una gran batería, por medio de la calumnia, según entendido tengo. Ya sabes que a éste y a sus cuatro o cinco similares de todo el mundo y a la Santa Madresoltera Iglesia se los ha reservado él como coto de caza; sin dejar por eso de gobernarnos a todo el resto.

Por informe de Pateta (no te ofendas, sabes que nos hacemos controlar unos por otros) colijo que no rezas la Oración Infernal y quizás ni la sabes. Te la copio por las dudas:

Nuestro Padre que está allá Abajo.

Que tu Nombre sea desconocido.

Que tu Reinado se complete.

Que los hombres hagan tu voluntad creyendo que es la de ellos. Nuestro alimento cacoespiritual danos hoy mismo.

Y no nos hagas soñar en el perdón imposible.

Mas líbranos del Castigo Gordo. Nesma (o sea Amén en vesrre).




  • Carta de Mastromandinga a Mengue


Te hemos puesto donde estás para que mandes informes bien hechos, no para que hagas preguntas. Con todo, si has consegui­do que tu paciente les tenga murria a los "Ellos", algo es algo; pe-ro de quien tienes que separarlo a toda costa es de San Nadie. Dices que con el noviazgo ha comenzado a escribir versos. Procura sean versos "modernos", desos sin rima, sin ritmo y sin juicio, que sirven para embotar el sentido común de la gente; y en cualquier caso son una profanación de la Palabra, que infeliz y todo como es en los Híbridos, al fin es el nombre del Innominable Hijo. Que no le dé por seguir a los grandes de su tierra, Italia, que eso sería ser-vicio del Enemigo.

A los Ellos, por lo que te toca, hay que procurar hagan muchos funerales y pocos sermones; aunque destos hemos conseguido que gran parte sean como poesía "moderna". Otro día te explicaré por qué hoy día en vez de enseñar aburren; aunque hay algunos híbri­dos, hembras sobre todo, que por desastrado que sea un sermón se enfervecen. Que caigan en concubinato por supuesto es miel sobre hojuelas.

Por tanto, muchas misas, comuniones y novenas todas las que quieran; y sobre todo funerales, bodas pomposas y bautismos, fas­tuosos; poca homilética, poco confesonario y poca meditación o¿ nada. Son los emisarios profesionales del Innombrable Chico; pero muchos no se acuerdan deso.

Que cuántos sean los Innominables, si no hay un tercero llamado el Santospirto o algo así, es pregunta que no puedo satisfacer porque estoy dudoso y perplejo. Que hay dos Innominables, uno Grande y otro Menor (como demostró nuestro amigo Arrio) eso no tiene duda. Al Grande lo vio aunque no cara a cara, sino como en enigma y espejo, Nuestro Padre de Abajo; como que fue creado por El. Lo mismo al Chico lo vio de cerca, en tres tentaciones al hom­bre Jesús, de las cuales salió con las manos en la cabeza, entre pa­réntesis. Pero ese otro es el problema. Cuando yo esté desocupa-do voy a hacer todo un estudio para ver si existe o no existe.

Pero si existe, a mí no me vengan con cuentos, son tres dioses y no uno solo, corno querrían los Bicharracos y los Ellos y los San­tulones. De los incendios que hemos lanzado al mundo con el nom­bre de "herejías" hay tres que niegan el Santospirto exista; es de­cir, que sea Dios; de los cuales quien hizo una demostración en forma fue nuestro vasallo el Arzobispo Macedonio de Constantinopla.

Sigue tú sin descansar un instante corroyendo al Paciente, al Meterete Turulato y a la Madreselva.

Tuyo. Mandinga




  • Carta del Mengue Cojuelo a su Pseudo tío 


Tío falso y émulo verdadero:

Recibí su desagradable carta con varias cosas ociosas y ni uno solo de los informes que le requerí. ¿Qué me importa a mí exista o no un Innominable Tercero? Con dos tengo bastante. El San Na­die le hace hacer a mi Paciente una novena al Santospirto para que lo ilumine en su noviazgo; si existe, son tres dioses, a mí no me la cuentan. Que tres sean uno y uno sea tres, está bueno para las tra­gaderas de los Santulones, pero no las mías. Son tres deidades en todo caso, cualquiera sea el significado desa palabreja "deidad".

Lo que diga Perrimplín acerca de la Madreselva me es igual: era verdad nomás de que era una hiprocritona fina. Por ello derriba-remos al tan ufano Periodista; porque la mujer es el gran anzuelo para atrapar al varón híbrido. Tengo gran ansia de revolcar a estos dos por medio del sexo; pero todavía desconfío, porque .no sé cómo, el sexo, que es cosa nuestra, sale muchas veces favorecien­do a los Innominables, que lo crearon, pero lo perdieron por el pri­mer pecado —o segundo, si contamos el nuestro—. Sobre ' esto me gustaría recibir una lección sólida. No sé bien qué pensar.

Al Paciente voy a acabar por engancharlo o arruinarlo por me-dio del Barroso: directamente por ahora no se puede. Otra cosa sería si yo pudiera hablarle, como hablan entre sí los Híbridos, agotando las ondas del aire al modo del lenguaje híbrido; como hizo Nuestro Padre de Abajo con la Eva y con el Hombre Jesús en sus tres Tentaciones. Pero ahora al tirano de Abajo le ha dado por prohi­bir ese "milagro", después de haber abusado del; y nos vemos re­ducidos a tocar por medio del éter los centros cerebrales para sus-citar las imágenes que nos convengan, que no siempre salen bien y a veces se nos van por los tomates. Pero la verdad es que un dia­blo hábil tiene mucho juego con el éter y con el aire fuliginoso.

Ese badulaque de Tomás de Aquino no sé dónde lo sacó, pero que esos sean nuestros dos "lugares" (puesto que "espacio no te­nemos") no se puede negar. El éter penetra toda la materia y pasa a través della; y si no, fíjese Ud, en la radiofonía; a través del, también hemos guiado a los portentosos pseudosabios de hoy al descu­brimiento de la fisión del átomo y su primera aplicación la bomba atómica, que dio mucho juego, lo sigue dando y lo dará mucho más con el tiempo; pues sospecho que por su medio se encumbrará a los cielos el "Otro", que me parece no puede estar ya muy lejos. Yo no lo sé de cierto, pero estoy casi seguro que Nuestro Padre de Abajo, que es el que deberá darle su poder, lo sabe y se calla; con ese vicio de secretero que tiene, con el cual se cree tan vivo.

Por esos "triunfos" de la Ciencia, que ellos creen dellos propios, vamos llevando a los híbridos a la adoración del hombre, que será la cuna del Otro...

Usté lo sabrá o no, pero días pasados tuvo lugar una gran ce­remonia muy regocijante en este sentido.

En el interior del país (no en el Coto o Feudo suyo de usté) consagraron literalmente una estatua del Gran Demagogo, como si fuese un santo, o Dios mismo, con agua bendita. incienso, prome­sas y oraciones de rodillas; de modo Ud. lo ve y cree es la fiesta del San Chumacero; y es la del Gran Demagogo. Eso es querer atri­buir a un hombre honores divinos, que es el pecado segundo des­pués del nuestro, que fue querer hacernos divinos. Trataremos de propagar este desapoderado culto del Gran Demagogo por todas las ciudades grandes desta región. que aunque nominalmente le to­ca a Ud., de hecho la mangonean Pateta y Pedro Botero, pues a Ud. lo tiene absorbido, como es visible, la gran Ciudad Sucia y Caóti­ca, donde yo sirvo modesta pero intensamente...

Al lado desto que le cuento de parte de Botero, el famoso "Al­tar de la Patria" que tanto lo regocijó, se queda muy chiquito.

Doctor Mengue Cojuelo P. LEONARDO CASTELLANI


PERSONAJES

Las novelas policiales suelen poner al principio una "lista de personajes" que no sirve para nada. Yo pondré una al final, porque así se me antoja; aun-que muy probablemente nuestros lectores inteligentes, ya los han interpretado.

Innominable Padre: Dios Padre Innominable Chico: Dios Hijo

La Muy Temida: Virgen María

Los Ellos: Sacerdotes

Los Bicharracos: Teólogos extranjeros

Nuestro Padre de Abajo: Lucifer

El Paciente: Justino

Paciente Barroso: Comisario y Cronista

El Meterete Turulato: Don Nadie, párroco

Pateta, Botero, Belial: Diablos, de la Nación de Argento

Los Santulones: Los feligreses Los Híbridos: Los seres humanos

El Mitrajéfalo: El Arzobispo Madreselva López y López: Dama El Otro: El Anticristo.

Fuente: Stat Veritas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario