miércoles, 10 de mayo de 2017

Padre Antonio Mattatelli (exorcista): "Satanás puede infiltrarse a través de internet"


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Satanás, como princípe de este mundo y padre de la mentira, sabe cómo atacar de manera más eficaz en cada momento. E internet es ahora un terreno sembrado para él en el que jóvenes y no tan jóvenes se están dejando llevar por el demonio y acaban pagando sus consecuencias. Esto lo atestigua el sacerdote Antonio Mattatelli, exorcista en la diócesis italiana de Tricarico y párroco. Y en declaraciones que recoge Portaluz también advierte de los fanáticos que ven al diablo en todos lados:

"Satanás puede infiltrarse a través de Internet. Estoy acompañando a una posesa que contrajo la posesión a través de Internet. Un espíritu entró en ella y ahora tiene que ser exorcizada". Así comentaba esta realidad padre Mattatelli el pasado 24 de abril, en declaraciones a Radio Cusano, emisora de la Universidad Niccolò Cusano de Roma (Italia).

El sacerdote, ordenado el 29 de abril del año 1997, es el párroco de Santa Maria Assunta (Montemurro, diócesis de Tricarico) y tiene una particular sensibilidad litúrgica que le mueve a celebrar regularmente la Santa Misa en latín siguiendo el rito antiguo.

La mayoría de los jóvenes que consumen horas diarias en internet asocian al demonio con una “caricatura medieval”, señala padre Antonio y por ello en su diálogo coloquial como en las prédicas suele denunciar que “el demonio existe” y según enseña el Magisterio de la Iglesia "es un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor".


Para vencer conoce al enemigo
La experiencia del exorcista Mattatelli le lleva a puntualizar, sin embargo, que se deben evitar los extremos “que llevan a ver en todas partes al demonio… sería fanatismo creer que el diablo es omnipresente. Pero también es un error pensar que el diablo no existe. Actúa, no es otro dios, sino una criatura perversa y corrupta, pero no puede actuar si se lo impedimos. Los jóvenes necesitan saber que el diablo existe, y cómo enfrentarlo".

Padre Antonio Mattatelli destaca a los jóvenes que el demonio es un experto en seducción y engaño. “Trabaja en el nivel mental, con la tentación; y cuando los hombres en lugar de escuchar a Dios se permiten prestar atención al silbido de la serpiente, entonces su mundo se vuelve un infierno”, advierte el exorcista.

Mediación protectora de la Virgen María
 Sobre si es o no necesario que por norma cada diócesis tenga un exorcista idóneo designado por el obispo (o que el propio obispo ejerza el ministerio) –según han señalado en Portaluz otros exorcistas- padre Antonio coincide con sus pares en que existe un aumento de personas perturbadas por el demonio que necesitan ayuda. “Hay un aumento exponencial en los trastornos relacionados con el diablo, no sólo posesiones sino también infestaciones diabólicas, obsesiones diabólicas y otras agresiones", puntualiza.

Luego, al finalizar su diálogo en Radio Cusano, el sacerdote recuerda a todos que el triunfo es de Dios y en el combate con el mal los fieles tienen como aliada a la Santísima Virgen María. “La Santísima Virgen María nos protege, nos cubre con su manto. Ya una vez lo confesó el propio demonio: que María es la puerta de la salvación, pero a veces los sacerdotes lo olvidamos”.

Fuente: ReL.

martes, 9 de mayo de 2017

¿Qué es opresión demoníaca?


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¿Qué es opresión demoníaca?

Opresión demoniaca es la obra de fuerzas espirituales malignas que nos mueven a pecar, negar la Palabra de Dios, sentirnos espiritualmente muertos y estar atados a cosas pecaminosas. Esta obra opresiva es llevada a cabo por demonios, que son ángeles caídos que resisten a Dios y que pecaron al abandonar su propia morada (Judas 6: “Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día;”). Ellos hacen guerra contra Dios, Su pueblo y también contra los no creyentes. El objetivo de ellos es traer tantas personas como sea posible a rebelarse contra Dios y a ser condenados en el infierno.

La opresión demoníaca puede ser experimentada de formas diferentes:

Dolencias físicas tales como: Insomnio, pesadillas constantes, fuerte ansiedad, auto-mutilación, adicciones y enfermedades físicas.
Muerte espiritual que incluye: Apatía e ira hacia Dios, interés en sistemas religiosos falsos.
Trastornos emocionales tales como: Constantes explosiones de ira, altibajos en niveles emocionales, constante auto justificación, temor, desesperanza, fijaciones anormales, etc.
Dificultades económicas como: Presiones financieras constantes e inusuales. Algunas veces muchas cosas salen mal al mismo tiempo y esto nos causa esfuerzos financieros.
Claro está que debemos ser cuidadosos al pensar y/o declarar que cada cosa negativa que experimentamos es debido a la opresión demoniaca. Algunas veces, las dolencias físicas pueden ser causadas por una falta apropiada en el descanso, una dieta pobre, gérmenes o enfermedades. La muerte espiritual puede ser debida a problemas físicos, y algunas veces por nuestra falta de madurez espiritual lo que puede complicar nuestro entendimiento de los planes de Dios dando como resultado el que no seamos capaces de descansar en Él. Muchas veces las personas no sufren de opresión demoníaca; lo que sucede es que ellas no pueden controlarse a sí mismas, su ira, o su lujuria. Y en cuanto a nuestra situación financiera, tenemos que ser cuidadosos en no gastar más de lo que ganamos para terminar echándole la culpa de nuestras dificultades financieras a fuerzas demoníacas.

Siempre es buena idea pedirle al Señor que ate al maligno en Su nombre. Como cristianos tenemos toda autoridad en el nombre de Jesucristo para resistir al maligno garantizándonos la victoria final en Cristo. Pero algunas veces, Dios permite que nos sucedan cosas, aún, ataques demoníacos para probar nuestra fe y para purificarla. Recuerde, que en todas nuestras luchas debemos ser fieles y creer en el Señor. Así que, y antes de asignarle cualquier cosa a la opresión demoníaca, asegurémonos que descansemos lo suficiente, comamos correctamente, haciendo ejercicio y que estemos trabajando para controlar nuestra conducta emocional. Entonces, y después de orar, sería aconsejable considerar la opresión demoniaca si las cosas en su vida son inusualmente complicadas.