viernes, 27 de octubre de 2017

UNA POSESIÓN DEMONIACA ES COMO UNA PARASITOSIS


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Un parásito entra al organismo por medio de un vector o un fómite, tan pronto penetra, éste tratara de alimentarse de los nutrientes de tu cuerpo y hasta que no se presenten los signos y síntomas, no sabrás que lo tienes. El parásito tratará de ocultarse, pues depende de ti para seguir alimentándose, sin embargo, es tarea bien difícil, pues tarde o temprano será detectado. Lógicamente el paciente buscará al médico para que éste le recete una medicina que eliminará a los parásitos de su organismo. 
Lo mismo sucede con la posesión demoníaca, este mal entrará a tu organismo, ese vector o fómite puede ser la brujería, la hechicería, el practicar ocultismo y esoterismo, exponerse a juegos diabólicos como la Ouija etc. Una vez adentro, tratará de alimentarse de ti, poseerá tu cuerpo y tratará de atormentarte, así como un parásito atormenta al paciente con dolores de estómago, diarrea y nauseas, así el demonio, afectará tu cuerpo y tu mente, tratando de ponerte pensamientos blasfemos y aberrantes, sensaciones de suicidio o asesinato etc. El demonio tratará de estar oculto, él no quiere que lo descubran, pues no quiere salir de ese habitad. Sin embargo, cuando es detectado por medio de los signos que se manifiestan en el poseso, la victima tratará de buscar la medicina, el doctor en este caso es el exorcista, y tratara a toda costa, recobrar la salud del poseso recetándole una serie de medicamentos para el alma (oraciones, salmos y lecturas bíblicas). 

Al parásito se lo expulsa mediante antiparasitarios, al demonio se lo expulsa con un conjuro, y a la orden de “Sal de ahí en el Nombre de Jesucristo”, este parásito demoníaco no tendrá otra alternativa que abandonar ese cuerpo del que se estaba nutriendo. La posesión demoníaca es efectiva, pues es un medio que Dios ha permitido para que sus santos ministros liberen de la posesión del demonio a cualquiera de sus hijos que se vean afectados. 

Una vez curado el paciente, si no toma las precauciones del caso, y evita lo que en primera instancia lo llevó a contaminarse, este podrá nuevamente ser re infectado por el mismo parásito u otros más fuertes, lo que evidentemente, el tratamiento farmacológico será diferente y más potente. Lo mismo pasa con el demonio, si un poseso vuelve a su vida de pecado, de inmoralidad, de desenfreno etc. podrá ser nuevamente poseído, y como dice la escritura (Lucas 11, 24-26), esta vez será peor, pues los demonios cuando vuelven vienen en mayor cantidad y más fuerte es su jerarquía.  
Si no quieres infectarte de estos parásitos demoníacos, vive en constante pureza, con un alma limpia y libre de la contaminación del pecado.

Víctor Gamboa Delgado.

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